Vietnam.vn - Nền tảng quảng bá Việt Nam

Perseverancia, disciplina y sustancia.

La Ley de Transformación Digital, aprobada por la Asamblea Nacional en su X Periodo de Sesiones, dedica tres capítulos (III, IV, VI) a regular: la coordinación nacional en materia de transformación digital; las responsabilidades de los organismos estatales, organizaciones, individuos y el gobierno digital, sentando una base jurídica sólida para abordar la falta de interconexión y sincronización en bases de datos, procesos, software, etc.

Báo Đại biểu Nhân dânBáo Đại biểu Nhân dân23/12/2025

En la última década de implementación del gobierno electrónico, uno de los mayores obstáculos ha sido la falta de interconexión y sincronización entre los sistemas de información. Los datos se encuentran fragmentados entre ministerios, departamentos y localidades; cada lugar desarrolla su propio sistema, software y formato, lo que conlleva un desperdicio de recursos y una eficacia limitada en la prestación de servicios a ciudadanos y empresas. El intercambio de datos se basa principalmente en decretos o directivas administrativas, sin una base legal suficientemente sólida para obligar a las agencias a cumplirlas.

La Ley de Transformación Digital aborda directamente esta cuestión: compartir y utilizar datos de bases de datos nacionales, bases de datos especializadas y sistemas de información de otros organismos para agilizar los procedimientos administrativos, prestar servicios públicos en línea y garantizar una conectividad fluida y no fragmentada entre los niveles central y local es una responsabilidad legal de los organismos estatales.

Un avance notable de la Ley es el requisito obligatorio de cumplir con el Marco Nacional de Arquitectura Digital Maestra, el Marco Nacional de Arquitectura de Datos, el Marco Nacional de Gobernanza y Gestión de Datos, el Diccionario Común de Datos y las normas y reglamentos técnicos relacionados. Esto constituye la clave para garantizar la sincronización técnica desde el nivel central hasta el local, sentando las bases para la creación de plataformas digitales comunes, reduciendo la duplicación de inversiones y mejorando la eficiencia del gasto público.

El impacto positivo de esta normativa también se evidencia en la optimización de recursos y la mejora de la experiencia para ciudadanos y empresas. El principio de reutilización de datos ayuda a acabar con la situación en la que múltiples organismos recopilan el mismo tipo de información que el Estado ya posee. Más importante aún, cuando las bases de datos están interconectadas sin problemas, los ciudadanos ya no tendrán que proporcionar repetidamente información básica al realizar trámites administrativos. Esto representa una verdadera reforma administrativa en el entorno digital.

Por supuesto, aún queda mucho por hacer entre la normativa y la práctica. En primer lugar, está el legado tecnológico del sector público. En realidad, los sistemas de tecnología de la información en muchos organismos gubernamentales están fragmentados, obsoletos y carecen de capacidad de integración. Mientras tanto, actualizarlos o reemplazarlos para que cumplan con los nuevos estándares de la ley requiere importantes recursos financieros y mucho tiempo.

Además, la conectividad de datos solo es realmente útil cuando los datos de entrada son precisos, completos, limpios y están actualizados. Sin embargo, muchas bases de datos especializadas aún contienen imprecisiones y carecen de estandarización. Si se establece la conectividad cuando la calidad de los datos es deficiente, el sistema interconectado puede amplificar los errores en lugar de mejorar la eficiencia de la gestión.

La eliminación de la fragmentación de datos también ejerce una presión significativa sobre la infraestructura y la seguridad de la información. Los sistemas nacionales interconectados se convertirán en la columna vertebral del gobierno digital, lo que requerirá capacidades de infraestructura robustas y mecanismos de seguridad multicapa. El riesgo en cascada de las brechas de ciberseguridad es un desafío que no debe subestimarse, ya que incluso una sola vulnerabilidad a nivel local puede afectar a todo el sistema.

Otro problema es la responsabilidad individual en la implementación. Si bien la ley menciona las responsabilidades de las agencias, organizaciones e individuos, al no contar con criterios específicos para el manejo de infracciones, la normativa puede volverse fácilmente ambigua, lo que dificulta la asignación de responsabilidades cuando se producen cuellos de botella o errores en los datos.

Por lo tanto, desde ahora hasta que la Ley entre en vigor (1 de julio de 2026), el Gobierno debe emitir urgentemente documentos orientativos para su aplicación, incluyendo regulaciones claras sobre las sanciones por actos de no compartir datos, compartir datos de calidad inferior o obstaculizar la interoperabilidad de los datos.

Simultáneamente, se necesita una estrategia para la limpieza y estandarización de datos antes de una conectividad generalizada. Se debe dar prioridad a las áreas con un impacto significativo en los ciudadanos y las empresas, concentrando los recursos en la mejora de la calidad de los datos. Las lecciones aprendidas de la creación de la base de datos nacional de población demuestran que, con una firme voluntad política y una implementación sistemática, los cuellos de botella en los datos pueden superarse por completo.

Invertir en infraestructura y garantizar la seguridad de la información también requiere un enfoque nuevo y más flexible de los mecanismos financieros; estableciendo estándares mínimos obligatorios de seguridad de la información como requisito previo para que los sistemas locales puedan conectarse a la red nacional interconectada.

Se puede afirmar que la Ley de Transformación Digital ha abordado eficazmente el marco jurídico para el gobierno digital. Sin embargo, la viabilidad de la normativa dependerá de los recursos disponibles para su implementación y de la voluntad política para solucionar el problema persistente de la fragmentación de datos. La ley ha allanado el camino, pero para que este conduzca a un gobierno digital eficaz, transparente y centrado en las personas, se requiere un proceso de implementación constante, riguroso y sustancial.

Fuente: https://daibieunhandan.vn/kien-tri-ky-luat-and-thuc-chat-10401468.html


Kommentar (0)

¡Deja un comentario para compartir tus sentimientos!

Mismo tema

Misma categoría

Mismo autor

Herencia

Cifra

Empresas

Actualidad

Sistema político

Local

Producto

Happy Vietnam
Ha comenzado una nueva temporada de cosecha en los campos de la provincia de Nghe An.

Ha comenzado una nueva temporada de cosecha en los campos de la provincia de Nghe An.

Exposiciones y amor por el campo.

Exposiciones y amor por el campo.

El río y las casas sobre pilotes crean una escena pintoresca.

El río y las casas sobre pilotes crean una escena pintoresca.