Si analizamos las estadísticas del partido inaugural de España en el Mundial de 2026, muchos esperarían una victoria fácil contra Cabo Verde. Los "Toros" controlaron la posesión el 75% del tiempo, realizaron 27 disparos, completaron más de 700 pases y dominaron la mitad del campo rival durante la mayor parte del partido. Cabo Verde se vio obligado a defenderse en su propio campo. Sin embargo, el partido terminó 0-0. Esto es una paradoja. España puede dominar a casi cualquier rival. Cuenta con algunos de los mejores centrocampistas del mundo, capaces de controlar el ritmo del juego, como Rodri, Pedri y Fabián Ruiz. Sus extremos son jugadores muy dinámicos como Nico Williams y Lamine Yamal.
Todos estos jugadores son excelentes creando ocasiones, pero a España le falta un rematador. Mikel Oyarzabal es el ejemplo más claro en el partido contra Cabo Verde. El delantero de la Real Sociedad se encontraba en la posición más adelantada del campo, pero era casi invisible entre los defensores rivales. Oyarzabal ni siquiera tocó el balón durante los primeros 30 minutos del partido, a pesar de que España dominó completamente la posesión. Mientras tanto, la entrada de Yamal en la segunda parte revitalizó de inmediato el ataque español. La joven estrella del Barcelona creó constantemente ocasiones con sus regates y sus internadas en el área. Pero que un equipo deposite sus mayores esperanzas en un extremo adolescente también es señal de que le falta algo.

¿Podrá España alcanzar el éxito en el Mundial de 2026 con Oyarzabal?
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El caso de Álvaro Morata ilustra claramente los problemas del fútbol español. Durante la mayor parte de su carrera, Morata nunca ha sido considerado uno de los mejores delanteros de Europa. No logró convertirse en una estrella en el Real Madrid, el Chelsea ni la Juventus. Su irregularidad en la definición a menudo lo convirtió en blanco de críticas por parte de la afición. La temporada pasada, Morata ni siquiera marcó un solo gol con el Como en la Serie A. Este bajo rendimiento le costó un puesto en la convocatoria para el Mundial de 2026. Pero lo que resulta sorprendente es que un delantero a menudo considerado "mediocre" es, en realidad, el mejor número 9 que ha tenido España en casi una década.
Morata se retiró de la selección con 37 goles, ocupando el cuarto puesto en la lista de máximos goleadores históricos de la selección española. Fue capitán de España en la victoria de la Eurocopa 2024. Esto demuestra que el problema no es Morata en sí. El problema radica en que el fútbol español no ha encontrado a nadie mejor que él. Desde la generación dorada de David Villa y Fernando Torres, España prácticamente no ha producido otro delantero centro de talla mundial.
El empate contra Cabo Verde no fue, por lo tanto, un simple tropiezo en la fase de grupos. Sirvió como advertencia para el fútbol español en su conjunto. Porque en el Mundial, o en cualquier otro torneo, la posesión del balón puede ayudarte a dominar el partido, pero solo los goles te harán ganar el campeonato.
Fuente: https://thanhnien.vn/loi-canh-bao-danh-cho-bo-tot-185260617213525006.htm








