El Real Madrid afrontó el partido contra el Alavés bajo la presión de ganar para evitar que el Barcelona ampliara la ventaja y para asegurar, al menos temporalmente, el puesto del entrenador Xabi Alonso.

Sin embargo, el equipo local comenzó con confianza, organizando un juego de presión agresivo que obligó al conjunto real español a jugar de forma lenta y cautelosa.

Sin embargo, las estrellas ofensivas del Real Madrid aún sabían cómo marcar la diferencia. Mbappé y Rodrygo ponían constantemente en aprietos a la defensa del Alavés, pero sus primeros disparos carecían de la precisión necesaria.

El punto de inflexión del partido llegó en el minuto 24. Tras una inteligente internada en el área, Mbappé aprovechó la oportunidad para lanzar un potente disparo a la escuadra, abriendo el marcador para los visitantes.