
En la mañana del 28 de junio (hora de Vietnam), en el estadio Dallas, Argentina concluyó su participación en la fase de grupos del Mundial 2026 con una victoria por 3-1 sobre Jordania en su último partido del Grupo J. A pesar de haber ingresado al campo apenas en el minuto 60, Lionel Messi tuvo un impacto significativo con un espectacular tiro libre, finalizando la fase de grupos con 6 goles, liderando la carrera por la Bota de Oro y extendiendo su récord goleador en Mundiales a 19 tantos.
En Estados Unidos, donde el fútbol se percibe de forma diferente tras el fenómeno Messi, el partido entre Argentina y Jordania tuvo un significado muy especial. Los estadounidenses quizás estén familiarizados con conceptos como "el domingo es el día de los reyes": el domingo como el escenario para las grandes estrellas, para que los "reyes" del deporte brillen con luz propia. Y en Dallas, Messi transformó esa idea en una verdadera actuación: no necesitó jugar los 90 minutos completos, ni siquiera fue titular, pero aun así logró que el partido fuera memorable, marcando un nuevo capítulo en su legendaria trayectoria.

Argentina llegó al partido contra Jordania con una ventaja significativa, ya que había asegurado su clasificación. Por lo tanto, el entrenador Lionel Scaloni tenía motivos para rotar la plantilla, dando descanso a jugadores clave antes de la ronda eliminatoria. Messi fue suplente, mientras que Argentina alineó de inicio a Lo Celso, Paredes, Palacios, Nico Paz, Julián Álvarez y Lautaro Martínez. A pesar de no contar con su número 10 desde el inicio, los vigentes campeones controlaron el partido gracias a la superioridad de su mediocampo y un estilo de ataque coherente.
Jordania comenzó el partido con una formación defensiva, alternando con flexibilidad entre un 3-4-2-1 y un 5-4-1 cuando no tenía la posesión. Los representantes asiáticos comprendieron la importante diferencia de nivel técnico, por lo que optaron por un estilo de juego disciplinado, replegándose y esperando oportunidades de contraataque. Sin embargo, la presión argentina pronto se hizo notar. En el minuto 19, Lo Celso abrió el marcador con un magnífico tiro libre de zurda desde el borde del área, enviando el balón al ángulo más lejano, sin que el portero Abulaila pudiera hacer nada. Ese gol demostró que Argentina no solo era peligrosa en juego abierto, sino también muy formidable en jugadas a balón parado.
En el minuto 31, la ventaja se duplicó. Tras una falta de Senesi dentro del área, el árbitro Lautaro Martínez transformó el penalti con tranquilidad, poniendo el 2-0 en el marcador. Antes y después de ese gol, el delantero del Inter de Milán había realizado varios disparos peligrosos, incluyendo uno que se estrelló en el travesaño. Argentina terminó la primera mitad con una clara ventaja, mientras que Jordania, a pesar de sus esfuerzos, fue prácticamente incapaz de superar la sólida defensa rival.

En la segunda mitad, Jordania reavivó inesperadamente sus esperanzas. En el minuto 55, tras un centro al área argentina, Al Tamari se lanzó al ataque y remató a bocajarro, reduciendo la desventaja a 1-2. Ese gol no cambió drásticamente el rumbo del partido, pero obligó a Argentina a tomarse las cosas más en serio. Fue entonces cuando Scaloni hizo entrar a Messi en el minuto 60, junto con Mac Allister y Almada.
A los pocos minutos de entrar al campo, Messi acaparó toda la atención. Recibía el balón entre líneas, regateaba a los rivales, realizaba pases que creaban espacios y obligaba a la defensa jordana a replegarse constantemente. La diferencia que marcó Messi no radicaba solo en su velocidad o resistencia, sino en su capacidad para leer el juego y elegir el momento preciso para atacar. En el minuto 65, probó suerte con un tiro libre con la zurda, pero el balón se fue por encima del travesaño. Aquello fue como una advertencia antes de que el "rey" dejara su huella.
En el minuto 80, Argentina dispuso de un tiro libre justo frente a la portería de Jordania. Messi se colocó frente al balón, observando con calma la barrera y la posición del portero Abulaila. En lugar de lanzar un tiro con efecto por encima de la barrera, como suele hacer, disparó raso. El balón rebotó en el suelo y se coló en la escuadra, batiendo al portero jordano. Un gol típico de Messi: astuto, preciso y con sangre fría. El marcador se puso 3-1 a favor de Argentina, y el partido quedó prácticamente sentenciado.

Ese gol significó mucho más que un simple tanto en la fase de grupos. Messi finalizó la fase de grupos del Mundial 2026 con 6 goles, liderando actualmente la carrera por la Bota de Oro. Más importante aún, elevó su total de goles en la historia de los Mundiales a 19, estableciendo un nuevo récord. Anteriormente, su doblete contra Austria le había permitido superar a Miroslav Klose y convertirse en el máximo goleador de la historia de los Mundiales. El gol contra Jordania amplió aún más ese hito, haciendo que su récord sea aún más difícil de alcanzar.
La victoria por 3-1 permitió a Argentina finalizar el Grupo J con nueve puntos, asegurando el primer puesto y entrando a la fase eliminatoria con gran confianza. Jordania tuvo que despedirse del Mundial por primera vez en su historia, pero el gol de Al Tamari también les ayudó a dejar una huella imborrable en el torneo.
Para Messi, Dallas se convirtió en una etapa más de su inmortal trayectoria. A sus 39 años, ya no necesitaba demostrar quién era, pero seguía creando momentos que hacían hablar al mundo entero. Una mañana de domingo en Vietnam, en Estados Unidos, "El Rey" saltó al campo y cumplió su papel a la perfección. El domingo, el Rey jugó, y Messi volvió a ser el rey del Mundial.
La selección surcoreana ha quedado oficialmente eliminada del Mundial de 2026 en la fase de grupos tras no lograr clasificarse entre los ocho mejores terceros para la ronda eliminatoria. Con el formato ampliado de 48 equipos, el Mundial de 2026 permite que los dos primeros de cada grupo, junto con los ocho mejores terceros, avancen a la siguiente ronda. Sin embargo, Corea del Sur finalizó el Grupo A con tan solo 3 puntos, producto de una victoria y dos derrotas, insuficientes para competir. Los representantes asiáticos comenzaron con una victoria por 2-1 contra la República Checa, pero luego perdieron 0-1 contra México y 0-1 contra Sudáfrica, por lo que deberán esperar los resultados de los demás grupos.
Antes de la ronda final de partidos el 27 de junio, Corea del Sur ocupaba temporalmente el octavo lugar entre los equipos que se encontraban en tercer lugar, pero después de que Croacia venciera a Ghana por 2-1 y la República Democrática del Congo remontara para derrotar a Uzbekistán por 3-1, quedaron fuera de la zona de salvación. Esta fue la duodécima participación de Corea del Sur en la Copa del Mundo, pero el equipo continuó mostrando inconsistencia, sin lograr repetir logros como alcanzar los cuatro primeros puestos en 2002 o los octavos de final en los torneos de 2010 y 2022.
Fuente: https://cand.vn/messi-lap-ky-luc-moi-tai-world-cup-2026-post815179.html









