
El logotipo de Microsoft en su sede central cerca de París, el 13 de mayo de 2024. (Foto: AP)
Microsoft ha tomado recientemente medidas para reducir su dependencia de los socios y forjar su propio camino en la carrera de la inteligencia artificial (IA).
A principios de este mes, el gigante estadounidense del software presentó sus propios modelos de IA, desarrollados a medida para necesidades empresariales específicas y a un coste inferior al de los modelos avanzados de OpenAI, Anthropic y Google.
El director ejecutivo de Microsoft, Satya Nadella, también se ha opuesto públicamente a las advertencias excesivas sobre la posibilidad de que la IA elimine puestos de trabajo de oficina o se convierta en un arma peligrosa. Argumenta que las empresas no pueden emitir tales advertencias y, al mismo tiempo, consumir enormes cantidades de electricidad para construir centros de datos.
La temprana alianza de Microsoft con OpenAI le otorgó una ventaja en la ola de la IA. Sin embargo, los inversores creen que la compañía está perdiendo gradualmente su posición de liderazgo. El precio de las acciones de Microsoft ha caído más del 22% desde principios de año, el descenso más pronunciado entre las grandes corporaciones tecnológicas. Desde finales de 2025, el valor de mercado de la compañía ha perdido más de un billón de dólares.

Clientes observan computadoras Microsoft en una tienda de California el 29 de julio de 2025. (Foto: AP)
Para recuperar la confianza de los inversores, Microsoft no solo necesita cambiar su mensaje, sino también demostrar la eficacia empresarial de la IA.
Este año, se prevé que la inversión total de Microsoft alcance los 190.000 millones de dólares, principalmente destinados a centros de datos, chips e infraestructura energética. Esta enorme inversión podría provocar una caída significativa del flujo de caja de la empresa tras deducir los gastos, o incluso que este se vuelva negativo.
Microsoft también firmó recientemente un acuerdo de 20 años con el gigante energético Chevron. En virtud de este acuerdo, Chevron construirá una central eléctrica de gas para abastecer de energía al gran complejo de centros de datos de Microsoft en Texas. Sin embargo, no se prevé que el proyecto comience a suministrar electricidad hasta 2028.
Ampliar la capacidad de procesamiento es fundamental para Microsoft. El crecimiento de su servicio de computación en la nube Azure se ha visto obstaculizado por la necesidad de la empresa de destinar potencia de procesamiento a servicios de IA y actividades de investigación interna.
Los analistas sugieren que Microsoft necesita acelerar el crecimiento de Azure, de forma similar a los recientes resultados de la división de computación en la nube de Google. La estrategia de inteligencia artificial de Microsoft aún está en desarrollo.
Fuente: https://vtv.vn/microsoft-tim-loi-di-rieng-trong-cuoc-dua-ai-100260624153620134.htm








