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Los periodistas no firman las decisiones sobre la asignación de fondos, pero pueden hacer oír su voz desde las faldas de la montaña hasta la cámara parlamentaria. Foto: Le Anh Dung

En aldeas precarias encaramadas en rocas escarpadas, una buena política puede comenzar lejos del hogar: con una asignación presupuestaria, un documento rector, una reunión interinstitucional. Pero esa política solo cobra vida verdaderamente cuando llega a los hogares de la gente, a sus campos, a su ganado, a sus arroyos, al camino de sus hijos a la escuela y a sus sencillas prácticas religiosas. A lo largo de ese largo camino, la prensa emerge como una viajera incansable…

La historia de la cría de búfalos en la meseta rocosa.

Considero a la prensa una aliada que me ayuda a cumplir mis tareas. Leer periódicos es principalmente para aprender, superarme y comprender cómo mi trabajo y el de mis colegas llegan a la gente. A lo largo de este recorrido, he visto claramente el poder de la prensa para cambiar, ajustar y promover con firmeza la mejora de las políticas estatales en cada etapa.

Un ejemplo típico es el Programa 135. Inicialmente, se implementaron de forma relativamente uniforme algunas políticas de apoyo a la agricultura y la ganadería, como el apoyo a la cría de ganado mayor y la orientación sobre la compra de búfalos para arar. Sin embargo, cuando la política llegó a las zonas montañosas de Ha Giang, la realidad fue diferente. En los distritos de Meo Vac, Dong Van, Yen Minh y el antiguo Quan Ba, el clima de las tierras altas es cálido y seco en verano, gélido en invierno, y el terreno carece de pastizales naturales, lo que hace que los búfalos no sean una opción adecuada.