Los esfuerzos de prevención y control de drogas en Hanói han dado recientemente muchos resultados positivos. Se han detectado y procesado miles de casos de drogas; se han desmantelado numerosas redes de narcotráfico; y se ha logrado controlar gradualmente muchas zonas complejas. Sin embargo, estos resultados no significan que los riesgos hayan desaparecido, y aún quedan muchos desafíos por resolver. Si bien antes el tráfico y el transporte de drogas se realizaban principalmente de forma directa, internet se ha convertido en un terreno fértil que los delincuentes aprovechan para realizar transacciones, reclutar nuevos miembros y desarrollar redes. Constantemente aparecen drogas sintéticas, drogas disfrazadas de alimentos, bebidas y cigarrillos electrónicos, que se aprovechan de la curiosidad de los jóvenes.
Otra realidad que debe reconocerse con franqueza es que, en algunos lugares, la prevención y el control de las drogas aún no se han convertido en una tarea habitual de todo el sistema político . Algunas localidades todavía dependen en gran medida de la policía; en algunas zonas, el seguimiento y la gestión de los drogadictos y consumidores de drogas ilegales no son viables; y, en ocasiones, la propaganda se queda en una mera campaña, con momentos de máxima intensidad que luego se desvanecen. Estas deficiencias han creado las condiciones para que el consumo de drogas vuelva a infiltrarse en la comunidad.
Más preocupante aún es que muchos casos demuestran que la gente sigue manteniendo una mentalidad de "no es asunto mío". Cuando detectan señales sospechosas, dudan en denunciar, se muestran reacias a proporcionar información o temen la confrontación. Esta indiferencia crea, sin querer, "áreas de responsabilidad" en la lucha contra las drogas. Mientras tanto, la realidad ha demostrado que cuando los ciudadanos participan activamente en la vigilancia y la denuncia de delitos, la eficacia de la prevención es siempre mucho mayor que si se depende únicamente de medidas operativas.
El tema elegido por la ciudad para el Mes de Acción contra las Drogas de 2026 es " Hanói : Unidos en la determinación de construir comunas y barrios libres de drogas".
Para lograr el objetivo de construir comunidades y barrios libres de drogas, el primer y más importante paso es cambiar las percepciones. Los comités del partido y las autoridades en todos los niveles deben reconocer que esta no es una tarea temporal, sino un esfuerzo continuo y constante, directamente vinculado a la calidad de la gobernanza local y a la paz y seguridad de la población. Una localidad no puede considerarse desarrollada si aún existen focos de consumo de drogas ocultos en zonas residenciales. Es imposible hablar de construir una vida cultural cuando los jóvenes siguen en riesgo de caer en la drogadicción.
Además, es necesario seguir mejorando la eficacia de la lucha contra el narcotráfico de forma más proactiva y moderna. Sumado a las medidas operativas tradicionales, es fundamental reforzar la aplicación de la tecnología, controlar rigurosamente las actividades en el ciberespacio y detectar con prontitud nuevos métodos y tácticas. Las empresas con requisitos de seguridad y orden deben ser monitoreadas periódicamente para evitar que se conviertan en focos de infracciones.
Sin embargo, la lucha contra el abuso de drogas no puede centrarse únicamente en los síntomas de la detección y el enjuiciamiento de delitos. Es fundamental abordar los factores sociales relacionados con los drogadictos y quienes se recuperan de la adicción. Sin la creación de medios de subsistencia, empleos y un entorno propicio para la reinserción, el riesgo de recaída siempre estará presente. Este no es solo un problema del Ministerio de Trabajo o del Ministerio de Seguridad Pública, sino una responsabilidad compartida de toda la sociedad.
La lucha contra las drogas nunca ha sido fácil. Lo más preocupante no es la sofisticación de los delincuentes, sino la complacencia, la indiferencia y la falta de decisión por parte de la población. Cuando cada comuna y barrio se convierta en una verdadera fortaleza contra las drogas; cuando cada ciudadano se convierta en un soldado en primera línea protegiendo a su comunidad; cuando ya no existan "áreas de responsabilidad" en el sistema de gestión, el objetivo de construir un Hanói civilizado, seguro y libre de drogas no solo será una determinación política, sino que se convertirá gradualmente en una realidad cotidiana.
Fuente: https://hanoimoi.vn/moi-xa-phuong-la-mot-phao-dai-1209189.html







