La experiencia demuestra que la magnitud y el impacto van en aumento. Para finales de 2025, se prevé que la economía digital de Vietnam represente casi el 18 % del PIB, con millones de personas participando en plataformas en línea. Sin embargo, esto viene acompañado de una explosión de información dañina y maliciosa. Tan solo en el periodo 2025-2026, se proyecta que el número de incidentes relacionados con información dañina y maliciosa en internet aumente en más del 300 %, y que más del 70 % de ellos ataquen directamente la ideología del Partido. Se espera que las pérdidas derivadas únicamente del fraude en línea alcancen billones de dongs en 2025.
Esto no es solo un problema de ciberseguridad; ¡es una advertencia sobre la seguridad ideológica!
A nivel mundial, la desinformación y la manipulación informativa se encuentran entre los principales riesgos a corto plazo. El desarrollo de la inteligencia artificial y las falsificaciones profundas (deepfakes), que hacen que la producción de noticias falsas sea más rápida, barata y sofisticada, ha llevado la lucha ideológica a un nuevo nivel.
No se trata solo de un debate de puntos de vista, sino de una herramienta de competencia geopolítica , ¡una "guerra de percepción"!
En este contexto, identificar el espacio digital como el principal frente ideológico ya no es una opción, sino una necesidad. Sin presencia y liderazgo en este entorno, el trabajo ideológico perderá su función de marcar el camino.
Cabe destacar que, en los últimos años, el trabajo ideológico ha dado lugar a importantes resultados. Se ha mantenido la base ideológica del Partido, se ha fortalecido la confianza social, se ha perfeccionado el sistema documental y se han formado y desarrollado fuerzas que operan en el ciberespacio. Algunas localidades cuentan con miles de páginas de información y canales de comunicación, que conectan a un equipo de periodistas, propagandistas y colaboradores de opinión pública con sistemas de IA para detectar información dañina y tóxica de forma temprana. La prensa también ha experimentado una fuerte transición hacia las multiplataformas; el plazo para eliminar contenido infractor en plataformas transfronterizas se ha reducido a 24 horas. Asimismo, se ha perfeccionado el marco jurídico con leyes y decretos relacionados con la ciberseguridad, la protección de datos y la protección de la información personal.
Sin embargo, estos resultados aún son insuficientes para satisfacer las demandas de la era digital. El principal obstáculo es la falta de un ecosistema de trabajo digital ideológico unificado e interconectado. Los datos permanecen dispersos y desconectados; no existe una plataforma común y cada uno trabaja de forma independiente. La distribución de contenido es unilateral, lenta para innovar y poco atractiva, mientras que el público digital prefiere contenido breve, visual, multiplataforma y altamente interactivo.
La capacidad para comprender, analizar y predecir información es limitada. En algunos casos, la respuesta oficial tarda horas, incluso días, mientras que la información negativa ya se ha difundido. Un sector de funcionarios y miembros del Partido carece de habilidades digitales, y la sociedad aún no cuenta con la suficiente «inmunidad ideológica».
Por lo tanto, se requiere con urgencia una innovación fundamental e integral, comenzando por la innovación en los métodos. Debemos pasar de la comunicación unidireccional a la sensibilización, el fortalecimiento de la confianza, la orientación y la motivación de la acción. Debemos pasar de la reacción pasiva a la prevención proactiva. Cada política importante debe transformarse en un "paquete de comunicación digital" sincronizado y adaptado a cada grupo objetivo. La velocidad de procesamiento debe acortarse según umbrales específicos para la orientación, la retroalimentación y la eliminación de información infractora. Estas son también las medidas de nuestra capacidad para dominar el espacio digital.
Pero la cuestión fundamental sigue siendo la gente. Construir una «inmunidad ideológica» para la sociedad debe ser un objetivo estratégico y primordial, que se logre capacitando a las personas para identificar noticias falsas y mejorando la cultura y la ética digitales. Cuando cada ciudadano sea capaz de distinguir lo correcto de lo incorrecto, la verdad de la mentira, será menos probable que se difunda información dañina y la confianza se fortalecerá desde dentro.
Pero también es importante recordar que, además del factor humano, las herramientas desempeñan un papel crucial. El trabajo ideológico en la era digital no puede alcanzar su máxima eficacia sin datos y tecnología. La creación de un ecosistema ideológico digital es fundamental. Este ecosistema debe incluir un repositorio de datos teóricos, documentos y materiales de aprendizaje; datos de opinión social; una plataforma de gestión de contenidos; herramientas analíticas y de alerta temprana; y herramientas de IA "Hecho en Vietnam".
Por lo tanto, en el próximo período, debemos consolidar un ecosistema unificado para todo el Partido, establecer un centro de gestión ideológica y de información de nivel central, y dominar diversas plataformas y herramientas de IA para el trabajo ideológico. Con los datos, el trabajo ideológico pasará de ser subjetivo a científico . Con las herramientas, la recopilación y el procesamiento de información serán más rápidos y precisos. Con un ecosistema interconectado, la fuerza ya no estará dispersa, sino amplificada.
El desarrollo de equipos de trabajo ideológicos también debe cumplir con nuevos requisitos. Debemos conformar un equipo central de expertos en análisis político digital y medios de comunicación, y cultivar una fuerza de propaganda y movilización de masas con capacidades digitales avanzadas. Esta fuerza debe ser políticamente sólida y tecnológicamente competente, capaz de operar eficazmente en el ciberespacio.
De cara al futuro, para 2045, la exigencia no será solo adaptarse, sino dominar el espacio ideológico digital. Para entonces, todas las conspiraciones subversivas se identificarán con antelación y se neutralizarán rápidamente; la sociedad gozará de una sólida «inmunidad ideológica»; el ecosistema informativo dominante será lo suficientemente fuerte como para competir internacionalmente; y la cultura y la ética digitales se convertirán en las normas predominantes.
Cuando el espacio digital se convierte en el principal campo de batalla ideológico, cada información y cada acción tienen un impacto directo en la confianza social. Mantener esta postura no solo implica proteger los fundamentos ideológicos del Partido, sino también salvaguardar la confianza social y garantizar el futuro desarrollo del país en la era digital.
Fuente: https://baotintuc.vn/thoi-su/nang-cao-mien-dich-tu-tuong-de-chong-tin-xau-doc-20260508073713006.htm







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