
Señor, basándose en su seguimiento in situ, ¿cómo evalúa la coordinación entre las localidades en la implementación de los proyectos clave contemplados en la Resolución 57?
Mediante la observación, he visto avances en algunas localidades, pero en general, la coordinación sigue siendo un punto débil. La Resolución 57 define claramente esto como una revolución profunda e integral que debe implementarse de forma sincrónica en todo el sistema político . Sin embargo, en la práctica, persiste la disparidad: algunos lugares actúan con rapidez, otros con lentitud; algunos son decisivos, mientras que otros aún esperan orientación; algunos lo consideran una tarea trascendental, mientras que otros todavía la ven como responsabilidad exclusiva del sector de la ciencia y la tecnología o del sector de la información y la comunicación.
En mi opinión, el problema actual no radica en la falta de determinación, sino más bien en la ausencia de mecanismos de coordinación suficientemente sólidos entre los gobiernos central y locales, entre las propias localidades y entre el Estado y las empresas, los institutos de investigación y las universidades. Es improbable que los proyectos clave implementados con un enfoque limitado y localizado, basado en fronteras administrativas, tengan éxito. Ámbitos como los datos, la infraestructura digital, la innovación y las tecnologías estratégicas requieren enfoques interconectados, intersectoriales e interregionales.
Entonces, en su opinión, ¿cuál es el mayor obstáculo en este momento?
En mi opinión, el principal obstáculo actual es que el marco institucional no se ha adaptado a las demandas del desarrollo, y la implementación no ha estado a la altura del espíritu de la resolución. La propia Resolución 57 señala claramente: las instituciones, los mecanismos y las políticas no cumplen con los requisitos; existe una escasez de recursos humanos altamente cualificados; la infraestructura digital aún es limitada; y la seguridad de la información, la protección de datos y la seguridad de la información siguen enfrentando numerosos desafíos.
Creo que dondequiera que exista una mentalidad de temor a la responsabilidad, temor al riesgo y reticencia a innovar, la Resolución 57 será difícil de implementar. Por lo tanto, esta no es responsabilidad exclusiva de un ministerio o una localidad. Los ministerios y sectores deben eliminar urgentemente las barreras relacionadas con los mecanismos, las normas, la inversión, las adquisiciones y la evaluación de políticas.
Las autoridades locales deben seleccionar las tareas adecuadas y centrarse en las prioridades correctas, evitando un enfoque disperso. Es fundamental que las empresas, las universidades y los institutos de investigación ocupen un lugar central, ya que si el Estado lo hace todo solo, no podrá lograr avances significativos.
Un año después de la implementación de la Resolución 57, una de las limitaciones identificadas es la escasez de recursos humanos altamente calificados en áreas clave como inteligencia artificial, semiconductores y ciberseguridad. ¿Cuáles son, entonces, las soluciones a esta situación?
En mi opinión, se trata de un asunto de suma urgencia. La Resolución 57 identifica claramente la escasez de recursos humanos altamente cualificados como uno de los principales obstáculos, y el Gobierno también se ha fijado la meta de capacitar a 100 000 ingenieros de semiconductores e inteligencia artificial para 2030. Esto demuestra que la necesidad ya no es solo una previsión, sino una presión real e inminente.
En cuanto a las soluciones, en mi opinión, debemos abordar tres áreas clave:
En primer lugar, la formación debe estar vinculada a las necesidades reales del mercado y a las tecnologías que utilizan las empresas. Es imposible impartir formación en inteligencia artificial, semiconductores y ciberseguridad utilizando métodos antiguos, teóricos y obsoletos.
En segundo lugar, deben existir mecanismos especiales para atraer y retener a personas con talento. En estos campos, la competencia por los recursos humanos es global. Sin políticas sólidas en materia de entorno laboral, remuneración, investigación y oportunidades de desarrollo, será muy difícil retener a personas con talento.
En tercer lugar, debe establecerse un ecosistema unificado de formación, investigación y aplicación. Las escuelas imparten la formación, los institutos de investigación desarrollan la tecnología y las empresas la absorben y comercializan.
Si se separan estos tres aspectos, los graduados tendrán dificultades para satisfacer las exigencias prácticas.
En lo que respecta específicamente a la ciberseguridad, considero que no debe ser un campo de apoyo, sino una salvaguarda vital para la transformación digital del país. Cuanto más rápida sea la transformación digital, más débiles serán las capacidades de ciberseguridad y mayores los riesgos. Por lo tanto, invertir en personal especializado en ciberseguridad no es una inversión adicional, sino una inversión obligatoria.
¡Muchas gracias, señor!
Fuente: https://baotintuc.vn/thoi-su/nghi-quyet-57-su-phoi-hop-van-la-khau-yeu-20260408131411540.htm








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