Promocionado por Rusia como un "arma del fin del mundo", el torpedo nuclear autopropulsado Poseidón ha llamado la atención durante mucho tiempo por su capacidad para transportar una ojiva enorme y crear "tsunamis radiactivos" dirigidos contra ciudades costeras enemigas.
Sin embargo, detrás de esa imagen aterradora, muchos expertos militares creen que Poseidón tiene numerosas limitaciones técnicas y que podría ser un proyecto más costoso que un arma revolucionaria.
Poseidón es esencialmente un gran vehículo submarino no tripulado, de aproximadamente 20 metros de largo y casi 2 metros de diámetro, considerado el torpedo más grande jamás construido. Esta arma utiliza un reactor nuclear en miniatura, lo que le permite operar a una distancia prácticamente ilimitada y sumergirse a profundidades de aproximadamente 1000 metros.
Los medios rusos afirmaron en su momento que el Poseidón podía alcanzar velocidades de hasta 100 nudos gracias a su tecnología de superburbujas. Sin embargo, numerosos análisis sugieren que la velocidad real es considerablemente menor.

Más importante aún, un objeto masivo de propulsión nuclear que viajara a alta velocidad generaría un ruido y una cavitación considerables, lo que lo haría fácilmente detectable por los sistemas de sonar enemigos desde distancias muy largas.
El principal punto de controversia radica en su efectividad práctica en combate. Mientras que los misiles balísticos intercontinentales (ICBM) tardan menos de 30 minutos en alcanzar objetivos intercontinentales, el Poseidón podría requerir decenas de horas para cruzar el océano.
En un escenario de guerra nuclear total, un tiempo de respuesta tan lento se considera que reduce significativamente el valor estratégico de este tipo de arma.

Además, muchos analistas consideran exagerada la idea de utilizar a Poseidón para crear un "tsunami nuclear". Según los geofísicos, los tsunamis naturales se forman por el movimiento de placas tectónicas con una energía enorme.
Mientras tanto, una explosión nuclear submarina vaporizaría principalmente el agua y crearía ondulaciones, pero la energía se disiparía rápidamente antes de llegar a la costa.
Los desafíos logísticos también representan un obstáculo importante. Para desplegar el Poseidón, Rusia debe construir el submarino especializado Belgorod, que servirá como plataforma de lanzamiento. Debido a su número muy limitado y su gran tamaño, los Belgorod son fácilmente atacados por los submarinos antisubmarinos de Estados Unidos y la OTAN.
Muchos expertos militares rusos creen que Poseidón refleja la ambición de Moscú de poseer una "superarma" en la nueva era de la competencia nuclear.
Sin embargo, en el contexto de la guerra moderna, que prioriza cada vez más los vehículos aéreos no tripulados, los drones suicidas y los sistemas de combate de bajo coste, el proyecto Poseidón corre el riesgo de convertirse en una costosa apuesta tecnológica en lugar de un arma decisiva en el campo de batalla.
Fuente: https://danviet.vn/ngu-loi-hat-nhan-poseidon-cua-nga-uy-luc-that-su-den-dau-d1429144.html








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