Impulsadas por el éxito de la película Avatar de 2009, grandes marcas como LG y Samsung se apresuraron a integrar la tecnología 3D en sus productos. Pero, al cabo de pocos años, las compañías decidieron dejar de producir televisores 3D. ¿Cuáles fueron, entonces, las razones de este fracaso?

En su momento, los televisores 3D generaron grandes expectativas entre los fabricantes.
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Cuando los televisores 3D no cumplen con las expectativas.
Si bien la idea de llevar la experiencia 3D del cine a la sala de estar suena atractiva, la realidad no cumple con las expectativas. Los usuarios apenas han pasado de la tecnología analógica a la digital, y convencerlos de que paguen un extra por una función que requiere gafas especiales, cuando el catálogo de contenido es limitado, es difícil.
Pero la tendencia no terminó ahí: a mediados de la década de 2010, la tecnología 4K y HDR captó la atención de los consumidores. Las principales marcas comenzaron a invertir en mejoras que ofrecían una calidad de imagen superior sin necesidad de que los espectadores usaran gafas ni buscaran la posición perfecta para sentarse. Las imágenes se volvieron más nítidas y vibrantes, aplicables a todo tipo de contenido televisivo, desde películas hasta deportes .
La comparación entre los televisores 3D y las tecnologías más recientes se hizo cada vez más evidente. Si bien el HDR ofrecía imágenes brillantes y nítidas, la experiencia 3D solía ser más oscura. Los usuarios comenzaron a buscar mayor brillo y gradualmente dejaron de usar la tecnología 3D. En 2016, Samsung confirmó que no fabricaría nuevos televisores 3D, mientras que Sony y LG hicieron lo mismo en 2017.

Muchas cadenas de televisión invirtieron mucho en contenido 3D, pero tuvieron que cerrar debido a la baja audiencia.
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escasez de contenido
Además, la falta de contenido también es un factor importante. Para disfrutar de una experiencia 3D, los espectadores necesitan gafas con obturador activo, que son pesadas y caras, mientras que las gafas pasivas no cumplen con las expectativas en cuanto a calidad. Si bien algunos canales como ESPN intentaron transmitir eventos deportivos en 3D, estos proyectos se cancelaron después de solo tres años debido a la baja audiencia.
Cuando ya no había suficiente contenido para justificar las molestias de la televisión 3D, los usuarios fueron perdiendo interés gradualmente, lo que provocó que los estudios de cine y los fabricantes de hardware dejaran de tener motivos para seguir dando soporte a la tecnología. De ser un gran avance en la industria televisiva, la televisión 3D se convirtió rápidamente en una moda pasajera y desapareció del mercado general.
Cabe destacar que el entusiasmo por la tecnología 3D no se limitó a los televisores. Nintendo también intentó aprovechar esta tendencia con la 3DS, que no requería gafas, en 2011, pero posteriormente se decantó por la 2DS y la Switch debido a la falta de compatibilidad con 3D en muchos juegos. En definitiva, los cambios en las prioridades de la industria, la alta demanda de hardware por parte de los consumidores y la escasez de contenido provocaron que millones de gafas 3D quedaran abandonadas.
Fuente: https://thanhnien.vn/nguyen-nhan-khien-cong-nghe-tv-3d-lui-tan-185260320192523844.htm







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