
Creencia en el avance
El entrenador Kim Sang-sik y su equipo dieron gloria al fútbol vietnamita en los últimos días de 2025 con su campeonato de los Juegos del Sudeste Asiático 33. Ahora, son los pioneros del deporte vietnamita en 2026, compitiendo a nivel internacional. Por lo tanto, la atención del público y las expectativas de los aficionados hacia la selección sub-23 de Vietnam son inmensas, especialmente tras sus éxitos en 2025: ganar el Campeonato del Sudeste Asiático Sub-23, clasificarse para el Campeonato Asiático Sub-23 y ganar la medalla de oro en los Juegos del Sudeste Asiático 33.
Esta atención y expectativa son aún mayores porque, en este mismo torneo, la selección sub-23 de Vietnam, con jugadores como Quang Hai y Cong Phuong, consiguió el subcampeonato en Changzhou (China) en 2018, además de alcanzar los cuartos de final en dos ocasiones más recientemente, en 2022 y 2024.
Los éxitos consecutivos del último año no fueron fruto de una explosión repentina de talento, sino de un proceso de preparación bien planificado y a largo plazo. Siete campamentos de entrenamiento y numerosos partidos amistosos internacionales contra rivales de diferentes niveles y estilos han ayudado a los jóvenes jugadores a acumular una valiosa experiencia, afinar su espíritu competitivo y perfeccionar su pensamiento táctico. Además de la técnica, el espíritu de lucha es la mayor baza de la selección sub-23 de Vietnam.
Desde el Campeonato del Sudeste Asiático Sub-23 hasta los 33.º Juegos del Sudeste Asiático, la imagen de jóvenes jugadores dándolo todo y sin rendirse hasta el último minuto ha dejado una profunda huella. Fue este espíritu el que ayudó al equipo a superar momentos difíciles y partidos tensos y decisivos para alcanzar el podio de la gloria. Esta preparación también es crucial para el Campeonato Asiático Sub-23, donde la presión, el ritmo y la intensidad del juego son altísimos.
Por supuesto, el Campeonato Sub-23 de la AFC 2026 será un desafío completamente diferente. Jordania Sub-23, Kirguistán Sub-23 y, especialmente, Arabia Saudita Sub-23, el país anfitrión, poseen excelentes condiciones físicas, resistencia y nivel de habilidad. Las altas expectativas de la afición podrían ser una fuente de presión, pero también una motivación para que Vietnam Sub-23 destaque.
En lugar de dudar, el equipo afronta el torneo con una mentalidad proactiva, listo para competir y demostrar su valía. Por lo tanto, el Campeonato Sub-23 de la AFC 2026 no es solo un torneo, sino un referente para el progreso del fútbol juvenil vietnamita. Con la confianza cimentada en el sólido progreso de los últimos tiempos, junto con la determinación y el deseo de contribuir, la selección sub-23 de Vietnam está lista para dar el salto a la élite, con la esperanza de escribir un nuevo capítulo memorable en su camino hacia la cima continental.
Aspiración de avance
La selección vietnamita de fútbol sala ha comenzado a entrenar en Ciudad Ho Chi Minh para prepararse para el Campeonato Asiático de Fútbol Sala 2026, que se celebrará a finales de este mes en Indonesia. Con una plantilla compuesta principalmente por jugadores que participaron recientemente en los Juegos del Sudeste Asiático 33 (junto con el regreso de tres jugadores clave: Minh Tri, Thai Huy y Ngoc Son), el entrenador Diego Giustozzi y su equipo se esforzarán por estar lo mejor preparados posible para el torneo más importante del año.
En el torneo, la selección vietnamita (20.ª del mundo ) está en el Grupo B con Tailandia (11.ª), Kuwait (40.ª) y Líbano (54.ª). Según los expertos, este grupo es viable para que el equipo del entrenador Diego Giustozzi se asegure uno de los dos primeros puestos y avance a cuartos de final.
Si llegan a cuartos de final, la selección vietnamita se enfrentará a un equipo del Grupo A (la anfitriona Indonesia, 24.ª del mundo; Irak, 37.ª; Kirguistán, 43.ª; y Corea del Sur, 57.ª). Indonesia es considerada la selección más fuerte del grupo, pero recientemente perdió 0-1 contra Vietnam en los Juegos del Sudeste Asiático 33. La mejor actuación de Vietnam en competiciones continentales fue alcanzar las semifinales en 2016, clasificándose así a la Copa Mundial de Futsal de la FIFA por primera vez en la historia. Con la plantilla actual y un grupo y cuadro relativamente favorables, la posibilidad de que Thai Huy y sus compañeros repitan el logro de hace ocho años es totalmente plausible.
El fracaso en ganar una medalla en los recientes Juegos del Sudeste Asiático 33 fue un lamentable revés para la selección nacional vietnamita. Sin embargo, esto también se está convirtiendo en una motivación para que todo el equipo reflexione sobre sí mismo y renueve sus aspiraciones. Por lo tanto, a principios de 2026, el equipo inició rápidamente un nuevo régimen de entrenamiento de mayor intensidad. El objetivo del cuerpo técnico para esta concentración es centrarse en mejorar la condición física, la flexibilidad en las transiciones y la capacidad de aprovechar las oportunidades de gol. Además, se hace especial hincapié en el aspecto mental. El análisis de video y las conversaciones francas ayudan a los jugadores a comprender sus responsabilidades y a despertar su deseo de demostrar su valía en el escenario continental.
La Copa Asiática 2026 es un reto formidable, que reúne a muchos equipos fuertes. Sin embargo, la selección nacional vietnamita no llega al torneo con aprensión. Al contrario, aspirar a llegar lo más lejos posible demuestra su determinación por abrirse paso. El camino por delante está, sin duda, plagado de dificultades, pero con un espíritu de valentía para afrontar los retos y un deseo ardiente de superarse, la selección vietnamita llega a Indonesia con gran confianza.
El torneo continental no es sólo una oportunidad para recuperar la imagen y la confianza de los aficionados, sino también un importante trampolín para el Futsal vietnamita hacia el desarrollo sostenible y objetivos más altos en el futuro.
Fuente: https://baovanhoa.vn/the-thao/niem-tin-moi-khat-vong-lon-195137.html






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