El avance fracasó.
Cuando comenzó el Mundial de 2026, el fútbol asiático albergaba expectativas de un avance sin precedentes. Corea del Sur, Arabia Saudita, Qatar, Irán, Japón y Australia permanecieron invictos en sus partidos inaugurales. Dos debutantes, Jordania y Uzbekistán, a pesar de perder, lograron marcar en sus partidos de debut. Solo Irak no pudo detener a Noruega, que contaba con el talentoso Erling Haaland .
Tras tres partidos, Japón y Australia son los dos representantes asiáticos que aún no se han clasificado para la ronda eliminatoria. Los "Samuráis Azules" siguen mereciendo su estatus como la fuerza dominante del fútbol asiático gracias a su estilo de juego consistente y resistente, capaz de competir con rivales de primer nivel. Australia también impresionó con una actuación convincente contra Turquía, considerada una de las sorpresas de la temporada.
Un mayor número de plazas para clasificarse para el Mundial no implica necesariamente un aumento proporcional en la calidad. El nuevo formato abre oportunidades históricas, pero también pone de manifiesto, sin querer, la brecha entre los principales equipos asiáticos y el resto.

Japón podría ser la mayor esperanza de Asia en el fútbol de cara al Mundial de 2026. (Foto: FIFA)
Corea del Sur fue la mayor decepción. La ajustada derrota por 0-1 ante México fue aceptable, pero la humillante derrota ante Sudáfrica dejó al descubierto la apatía del equipo, su falta de creatividad y su completo estancamiento, sobre todo teniendo en cuenta que su jugador estrella, Son Heung-min, ya no está en su mejor momento.
Irán se mantuvo invicto en los tres partidos, pero los tres empates no le dieron una diferencia de goles suficiente. Mientras tanto, Arabia Saudita, Irak, Qatar, Jordania y Uzbekistán mostraron una disparidad significativa en el nivel de habilidad frente a rivales con mejores tácticas y condición física.
Explosión africana
De los 10 representantes africanos que participaron en la Copa Mundial de 2026, solo Túnez fue eliminado en la fase de grupos. Marruecos, Senegal, Costa de Marfil, Egipto, Ghana, Sudáfrica, Argelia, la República Democrática del Congo e incluso Cabo Verde, que debutaba en el torneo, avanzaron, mostrando la imagen de una África en rápida maduración.
Una defensa disciplinada, una resistencia impresionante y un espíritu de lucha inquebrantable permitieron a los equipos africanos conseguir puntos cruciales a pesar de ser considerados los menos favoritos. La República Democrática del Congo empató con Portugal, Ghana sumó un punto contra Inglaterra y Cabo Verde superó a la ex campeona del mundo, Uruguay, para hacerse con el segundo puesto del Grupo H.
El Mundial de 2026 supone una llamada de atención para el fútbol asiático. Sin cambios sistémicos, la brecha con otras naciones futbolísticas podría ampliarse aún más en futuros Mundiales.

Fuente: https://nld.com.vn/noi-buon-cua-bong-da-chau-a-196260628203801812.htm





























































