A lo largo de los años, la educación vietnamita ha experimentado avances significativos en cuanto a escala, calidad, universalidad y acceso. Sin embargo, al entrar el país en una nueva fase de desarrollo, las exigencias para la educación ya no se limitan a mantener un sistema operativo estable. Más importante aún, requiere la construcción de un sistema capaz de innovar, adaptarse y formar recursos humanos de alta calidad. La reforma del enfoque de gestión se ha convertido en un requisito fundamental, determinante para la capacidad del sector educativo de lograr avances significativos en esta nueva etapa.
En relación con este tema, en una reunión con el sector educativo celebrada el 15 de junio, el Secretario General y Presidente To Lam hizo hincapié en la necesidad de pasar decididamente de una mentalidad de "gestión educativa" a una de "gobernanza del desarrollo educativo".
Según los expertos, la esencia del modelo de "gestión educativa" radica en la administración, que prioriza la estabilidad y el cumplimiento normativo. Las escuelas operan dentro de un marco de regulaciones, procedimientos y mecanismos de supervisión estrictos. Este enfoque contribuye a mantener el orden dentro del sistema, pero también reduce la iniciativa de las instituciones educativas, limita la motivación para la innovación y fácilmente conduce a que las actividades educativas se centren en cumplir con las normas en lugar de esforzarse por ofrecer la mejor educación posible.
Mientras tanto, el enfoque de "gobernanza del desarrollo educativo" centra la atención en la eficiencia, la calidad y la adaptabilidad de todo el sistema. El Estado no interviene profundamente en cada actividad específica, sino que se enfoca en el diseño institucional, la estandarización, la creación de marcos legales y la coordinación de recursos. La gobernanza se basa en objetivos, datos y resultados, en lugar de únicamente en procesos o niveles de cumplimiento.
Por lo tanto, las escuelas ya no son meras unidades de implementación, sino entidades con mayor autonomía y una responsabilidad más clara por la calidad de la educación que imparten. Esta mentalidad busca generar motivación para el desarrollo, valorando los resultados tangibles y el progreso de los estudiantes.
La evolución de la educación vietnamita en los últimos años ha mostrado, en parte, un cambio de una mentalidad orientada a la gestión a una orientada al desarrollo. La autonomía universitaria ha ampliado gradualmente el poder de decisión de las instituciones educativas; la reforma del currículo de educación general ha desplazado el enfoque de la transmisión de conocimientos al desarrollo de las cualidades y competencias de los estudiantes; y la transformación digital está creando las condiciones para una gestión y operación basadas en datos, en lugar de basarse principalmente en registros y procedimientos. Paralelamente, los esfuerzos por racionalizar el sistema, reducir los trámites administrativos y mejorar la rendición de cuentas están contribuyendo a cambiar la forma en que opera todo el sistema.
A medida que el pensamiento administrativo evoluciona hacia la dirección operativa del sistema educativo, el rol del director de una institución educativa cambia profundamente. Ya no son meros gestores de las operaciones diarias, sino estrategas para el desarrollo de la escuela. Esto requiere capacidades de liderazgo que abarcan desde la gestión de recursos humanos y la gestión profesional hasta la gestión de datos y la innovación organizacional. Más importante aún, necesitan estar inmersos en un entorno institucional suficientemente claro que les permita actuar de forma proactiva y rendir cuentas plenamente.
Se puede afirmar que el cambio de la "gestión educativa" a la "gobernanza del desarrollo educativo" representa, fundamentalmente, una transición de una mentalidad centrada en garantizar el funcionamiento del sistema conforme a la normativa a una mentalidad enfocada en la creación de un sistema para el desarrollo. Cuando este cambio se produce simultáneamente desde la planificación de políticas hasta las escuelas individuales, la educación generará un fuerte impulso para la innovación, mejorará la calidad y cumplirá mejor su función como motor del desarrollo nacional.
Fuente: https://giaoducthoidai.vn/quan-tri-phat-trien-giao-duc-post783260.html









