Los lunares que pueden presentar riesgo de cáncer de piel se pueden identificar por su tamaño, color, bordes y cambios en sus características con el tiempo.
La mayoría de las personas tienen entre 10 y 40 lunares que se forman desde la infancia hasta la edad adulta. Los lunares se forman cuando se acumulan melanocitos (células productoras de pigmento), lo que provoca que una zona de la piel adquiera un color negro o marrón. Esto puede deberse a una reacción a los rayos ultravioleta (UV) de la luz solar o a cambios en los niveles hormonales del cuerpo, como durante la pubertad o el embarazo.
Los lunares suelen ser inofensivos, pero no se deben ignorar los lunares nuevos o los que cambian de color, ya que podrían ser signos de melanoma, el tipo de cáncer de piel más agresivo. La detección temprana aumenta las probabilidades de un tratamiento exitoso.
Los expertos en salud recomiendan revisar la piel con regularidad para detectar cualquier anomalía. Puedes aplicar la regla ABCDE al revisar lunares, pecas y otras imperfecciones en la piel. Cada letra representa una anomalía:
A (Asimetría): Asimétrico. Esto significa que, al dividirse por la mitad, las dos mitades del mol no son simétricas.
B (Borde): Borde. Los tumores malignos suelen tener un borde irregular, con áreas tenues, oscuras o dentadas.
C (Color): Color. Los lunares normales tienen un color uniforme. Si un lunar presenta varios colores o tonalidades, como marrón, tostado o negro, intercalados con blanco, gris, rojo o azul, podría ser un signo de malignidad.
D (Diámetro): Diámetro. Un lunar de más de 5-6 mm (aproximadamente) se considera anormal, incluso cuando no hay otras anomalías perceptibles.
E (Evolución): El proceso de desarrollo. Los topos evolucionan en color, diámetro o altura con el tiempo.
Estas son solo algunas señales comunes que ayudan a identificar fácilmente los lunares que podrían ser malignos. No todos los casos de cáncer de piel presentan estas características. Algunos lunares pueden cambiar de color pero permanecer simétricos, o crecer pero sin otras características típicas.
Cada persona puede tener docenas de lunares en su cuerpo. Foto: Anh Ngoc
Según la Fundación contra el Cáncer de Piel, esta enfermedad puede afectar a cualquier persona, pero es más común en personas de piel clara y en quienes se exponen con frecuencia al sol. La genética y los antecedentes familiares son factores que aumentan el riesgo de padecer cáncer de piel.
Si observa algún síntoma inusual que siga el patrón ABCDE y sospecha que tiene cáncer de piel, debe consultar a un dermatólogo para obtener un diagnóstico preciso. La mayoría de los casos de cáncer de piel son curables si se detectan a tiempo.
Anh Ngoc (Según Verywell Health )
Enlace a la fuente






Kommentar (0)