
Según las estadísticas, Hai Phong cuenta actualmente con 3.086 aldeas y zonas residenciales, de las cuales 2.089 no cumplen con los estándares de tamaño de vivienda establecidos. Tras la reorganización, se prevé que la ciudad tenga 1.723 aldeas y zonas residenciales, lo que supone una reducción de 1.363 unidades, equivalente al 44,2%. Se trata de un proyecto de gran envergadura que afecta a casi todas las localidades de la ciudad y repercute directamente en la vida de los ciudadanos, así como en el funcionamiento del sistema político a nivel local.
Al observar el desarrollo práctico de la ciudad en los últimos años, resulta evidente la necesidad de reorganizar los pueblos y las zonas residenciales. Junto con la urbanización, la expansión del espacio edificable y la formación de cada vez más áreas urbanas y residenciales, la estructura demográfica en muchas localidades ha experimentado cambios significativos. En algunos lugares, el tamaño de la población ha aumentado rápidamente; en otros, la superficie residencial se ha expandido; mientras que en otras zonas, el número de hogares ya no cumple con los estándares establecidos.
Esta realidad exige una revisión y reorganización de las unidades residenciales comunitarias para adaptarlas mejor a la nueva situación. Sin ajustes oportunos, las deficiencias en escala, áreas administrativas y organización comunitaria seguirán afectando la eficacia del sistema político local y la implementación de las tareas de desarrollo socioeconómico en la localidad.
En el contexto de Hai Phong, que entra en una nueva fase de desarrollo con el objetivo de lograr un crecimiento económico de dos dígitos, acelerar la transformación digital, construir un gobierno digital y una ciudad inteligente, y mejorar la calidad de los servicios para los ciudadanos, la necesidad de mejorar la eficacia y la eficiencia de la gestión a nivel local se vuelve aún más urgente.
En realidad, la eficacia del aparato administrativo no solo se determina a nivel municipal, sino que también depende en gran medida de la calidad del funcionamiento de las aldeas y las zonas residenciales. Estos son los lugares que comprenden directamente la situación de la población, organizan la implementación de las políticas y directrices del Partido y del Estado, y sirven como un importante puente entre el gobierno y el pueblo.
Por lo tanto, esta reorganización no solo busca garantizar el cumplimiento de las normativas, sino también construir comunidades residenciales de tamaño más razonable, facilitar la gestión, organizar actividades de autogobierno y mejorar la calidad del servicio a la población.
Cabe destacar que la ciudad ha determinado que la reorganización debe llevarse a cabo armonizando los requisitos de gestión con las características históricas, culturales, consuetudinarias y geográficas. Fomentar la reutilización de nombres preexistentes y limitar la fusión mecánica de nombres al establecer nuevas unidades demuestra respeto por la tradición y el consenso de la comunidad. Este enfoque es apropiado, ya que detrás de cada pueblo y área residencial no solo se encuentra un límite administrativo, sino también una comunidad que se ha formado y unido durante generaciones. Por lo tanto, el consenso de la comunidad es siempre un factor crucial para el éxito del proceso de reorganización.
Sin embargo, esta no es una tarea fácil. Además de las localidades con condiciones favorables para la reorganización de las viviendas, existen áreas especiales como islas, zonas aisladas, áreas con terreno fragmentado o áreas vinculadas a la defensa nacional, la seguridad y el desarrollo socioeconómico, que requieren una cuidadosa consideración basada en la realidad. Por lo tanto, el proceso de implementación exige que las localidades procedan con cautela, paso a paso, divulguen públicamente los planes, organicen consultas públicas de acuerdo con la normativa vigente, atiendan con prontitud las inquietudes de la ciudadanía y generen un alto grado de consenso dentro de la comunidad.
Desde ahora hasta finales de junio, las localidades ultimarán los planes y los presentarán a las autoridades competentes para su consideración y decisión. La carga de trabajo sigue siendo considerable, y los plazos son muy ajustados. Esto exige un liderazgo proactivo y la responsabilidad de los comités y autoridades locales del Partido para dirigir y organizar la implementación. La reorganización exitosa de las aldeas y zonas residenciales no solo contribuirá a mejorar la organización de base, sino que también sentará las bases para el funcionamiento estable de las nuevas comunas y barrios, aumentando la eficacia y la eficiencia de la gestión estatal y satisfaciendo mejor las necesidades de desarrollo de la ciudad en esta nueva etapa.
LE HIEPFuente: https://baohaiphong.vn/sap-xep-de-phat-trien-545486.html







