![]() |
| Actualmente, la provincia de Thai Nguyen cuenta con 2.452 aldeas y zonas residenciales que no cumplen con los estándares y serán reorganizadas en junio de 2026. (Foto: Proporcionada) |
Sin embargo, es improbable que las fusiones sean tan efectivas como se desea si se abordan únicamente desde criterios como la población, la superficie o el número de unidades administrativas. Detrás del nombre de cada pueblo o barrio se esconde un espacio cultural, una historia de formación comunitaria y vínculos sociales forjados a lo largo de generaciones.
En muchas localidades, el nombre de un pueblo está asociado al proceso de recuperación de tierras, a sitios históricos, festivales, costumbres o recuerdos compartidos por sus habitantes. Estos son valores difíciles de cuantificar mediante criterios administrativos. Por lo tanto, cada decisión de fusión impacta directamente en la psicología, las emociones y el nivel de cohesión de la comunidad.
La experiencia reciente ha demostrado que en las zonas donde se implementan una comunicación y relaciones públicas eficaces, se hacen públicos los planes de reubicación, se escuchan las opiniones de la gente y se respetan los elementos culturales locales, la implementación se desarrolla sin problemas y recibe altos niveles de consenso.
Por el contrario, en algunos lugares, siguen surgiendo inquietudes y ansiedades cuando cambian nombres conocidos, cuando se modifican los lugares de reunión de la comunidad o cuando algunas personas sienten que la distancia para acceder a actividades comunes ha aumentado después de la fusión.
Es necesario escuchar y abordar a fondo estas inquietudes. Esto no retrasará la implementación de la política, sino que contribuirá a que las medidas se adapten mejor a las realidades de cada localidad. El consenso de la ciudadanía es siempre una condición fundamental para que cualquier decisión se lleve a la práctica.
Por lo tanto, la fusión de pueblos y zonas residenciales debe considerarse un proceso de reorganización del espacio comunitario. Además de los criterios establecidos, es fundamental una evaluación exhaustiva de las similitudes culturales, las costumbres, las tradiciones, los antecedentes históricos y las conexiones sociales. Al considerar cuidadosamente estos factores, la nueva unidad administrativa contará con una base sólida para la estabilidad y el desarrollo.
Durante este proceso, el papel de los dirigentes locales es fundamental. A medida que la zona se expande, la población crece y las relaciones sociales se diversifican, las exigencias sobre los líderes de los pueblos y barrios también aumentan. Deben desempeñar un papel clave en la conexión de la comunidad, la construcción de consensos y el fomento de una identidad compartida para la nueva unidad fusionada.
En resumen, reducir el número de unidades administrativas es un requisito necesario, pero no es la única medida. Cuando las "adiciones" administrativas van acompañadas de consenso social y preservan los valores que cohesionan a la comunidad, la fusión de pueblos y zonas residenciales sentará las bases para un desarrollo sostenible desde la base.
Fuente: https://baothainguyen.vn/xa-hoi/202606/sau-nhung-phep-cong-hanh-chinh-7640371/









Kommentar (0)