
A lo largo de los años, instituciones de investigación y numerosas localidades han implementado una serie de proyectos y programas sobre plantas medicinales y conocimientos indígenas, especialmente en regiones montañosas y de minorías étnicas. Se ha recopilado una gran cantidad de datos, desde listas de plantas medicinales, remedios y métodos de uso, hasta información sobre áreas de distribución, prácticas curativas y la experiencia generacional de los curanderos tradicionales.
Sin embargo, el inconveniente actual es que los datos están fragmentados y carecen de interconexión, lo que limita su explotación para objetivos a largo plazo.
En realidad, cada tema, cada programa y cada localidad desarrolla su propio conjunto de cuestionarios de encuesta, sus propios métodos de registro y su propio sistema de clasificación. Por ejemplo, una misma especie vegetal puede tener muchos nombres diferentes, describirse con distintos niveles de detalle o incluso interpretarse como objetos distintos en distintas bases de datos. Esto dificulta la agregación, la comparación y la interoperabilidad de los datos.
Muchos estudios se centran en el mantenimiento de registros en lugar de crear una fuente de datos viva que pueda analizarse, actualizarse y utilizarse continuamente. Por lo tanto, al finalizar un proyecto, los datos quedan prácticamente "congelados" en informes, libros u otros medios de almacenamiento privados, con pocas posibilidades de conectarlos posteriormente con otros estudios. Un investigador de plantas medicinales afirmó que los datos de los libros ya se han resumido, analizado y procesado, mientras que los datos valiosos (las notas personales del investigador) son personales, no se gestionan de forma centralizada, se pierden fácilmente y suponen un gran desperdicio.
La consecuencia de esta situación es que es difícil identificar los patrones principales en el uso de plantas medicinales y remedios para fines de conservación y desarrollo, como por ejemplo, qué especies de plantas son utilizadas por muchos grupos étnicos, qué grupos de enfermedades son los que se tratan con mayor frecuencia, qué especies de plantas cosechadas de la naturaleza se utilizan con mayor frecuencia o dónde se pueden desarrollar áreas de cultivo de plantas medicinales vinculadas al conocimiento indígena... Estas importantes preguntas están más allá de la capacidad de respuesta de los proyectos de investigación individuales.
Recientemente, un equipo de investigación de la Universidad de Farmacia de Hanói recopiló y digitalizó plantas medicinales y remedios utilizados por minorías étnicas en la región montañosa del norte como parte de un programa nacional. El objetivo del proyecto no era solo documentar la lista de plantas medicinales y remedios, sino también digitalizar el conocimiento, creando un marco para futuras investigaciones y gestión. Como resultado, se han obtenido hallazgos significativos para la conservación y el desarrollo de las plantas medicinales, como: las principales partes utilizadas son las hojas, los tallos, las raíces y la corteza; los grupos de tratamiento comunes incluyen enfermedades musculoesqueléticas, digestivas, cutáneas, renales y urinarias, y relacionadas con traumatismos; y el hecho de que la mayoría de los curanderos tradicionales cultivan proactivamente plantas medicinales silvestres en sus huertos familiares.
Los datos también advierten sobre el riesgo de erosión del conocimiento de la medicina popular tradicional, como el promedio de dos o tres generaciones que ejercen la medicina, la baja tasa de aprendizaje y la falta de registro o investigación exhaustiva de la mayoría de los remedios, que no se han convertido en productos. Según los expertos, esto supone un riesgo de pérdida de conocimiento si no se implementan soluciones oportunas.
En la Directiva Nº 25/CT-TTg (15 de septiembre de 2025) sobre la promoción del desarrollo de la medicina tradicional vietnamita en el nuevo período, el Primer Ministro solicitó centrarse en la digitalización de documentos y materiales valiosos sobre la medicina tradicional, la creación de una base de datos nacional sobre regiones de plantas medicinales, hierbas medicinales, plantas medicinales, recetas, profesionales ejemplares y trabajos científicos para facilitar la preservación y recuperación.
Con base en la experiencia práctica y los requisitos de la directiva mencionada, la cuestión es aplicar la ciencia y la tecnología para transformar la investigación en un valor compartido duradero. Por consiguiente, se necesita una agencia nacional de coordinación para digitalizar rápidamente el conocimiento sobre plantas medicinales y remedios a nivel nacional. Esto busca preservar sistemáticamente esta valiosa fuente de conocimiento y construir un sistema de datos compartido que facilite eficazmente la investigación, la capacitación y la gestión.
Es necesario que exista un organismo nacional de coordinación para digitalizar rápidamente el conocimiento sobre plantas y remedios medicinales en todo el país a fin de preservar sistemáticamente esta valiosa fuente de conocimiento y, al mismo tiempo, construir un sistema de datos compartido que sirva eficazmente a la investigación, la capacitación y la gestión.
Los expertos también creen que, cuando los datos sean lo suficientemente grandes, la aplicación de la inteligencia artificial abrirá posibilidades para el análisis profundo y el procesamiento automatizado de datos, lo que permitirá descubrir nuevas líneas de investigación. Esta base de datos también es una herramienta importante para que los organismos de gestión supervisen el estado actual de la explotación de las plantas medicinales, evalúen el riesgo de agotamiento de los recursos genéticos y supervisen el uso eficaz de los conocimientos de la medicina tradicional. Para la población local, proporcionará una base científica más sólida para la conservación y el desarrollo de las plantas medicinales, vinculados a los medios de vida sostenibles.
Fuente: https://nhandan.vn/so-hoa-tri-thuc-y-duoc-co-truyen-post936352.html







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