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Con motivo del Día de los Micronutrientes (1 y 2 de junio), el sector sanitario aconseja a los padres que presten más atención a la suplementación de la ingesta de vitamina A de sus hijos para prevenir consecuencias graves derivadas de una deficiencia de este micronutriente.
La vitamina A desempeña un papel fundamental en el crecimiento y desarrollo infantil. Es un micronutriente que interviene en la división celular y el desarrollo de los órganos. Los niños con deficiencia de vitamina A corren el riesgo de sufrir retraso en el crecimiento, desnutrición y un desarrollo físico deficiente.
Además, la vitamina A desempeña un papel fundamental en la visión. Su deficiencia dificulta la visión en condiciones de poca luz, provocando ceguera nocturna. Si no se detecta y trata a tiempo, los niños pueden sufrir daños en la córnea, sequedad ocular e incluso ceguera.
La vitamina A también contribuye a proteger los tejidos epiteliales del cuerpo, como la piel, los ojos y las vías respiratorias y digestivas, ayudando a aumentar la resistencia a los patógenos. Los niños con deficiencia de vitamina A suelen ser más propensos a las enfermedades infecciosas, especialmente a la diarrea y las infecciones respiratorias, y su tiempo de recuperación también es más prolongado.
Según los expertos en nutrición, las principales causas de la deficiencia de vitamina A son las dietas que no aportan suficientes alimentos ricos en esta vitamina o la falta de grasas que reducen su absorción. Los niños desnutridos, los que se encuentran en periodos de rápido crecimiento o los que padecen enfermedades prolongadas también tienen un mayor riesgo de sufrir deficiencia de vitamina A.
Para prevenir la deficiencia de vitamina A, los padres deben alimentar a sus hijos con una dieta variada, asegurar un aporte adecuado de grasas y aceites en las comidas y aumentar la ingesta de alimentos ricos en vitamina A, como hígado animal, huevos, leche, pescado, zanahorias, calabazas, verduras de hoja verde oscura y frutas amarillas y rojas.
Además, los niños deben ser amamantados exclusivamente durante los primeros seis meses de vida y continuar con la lactancia materna hasta los 24 meses de edad, combinada con una alimentación complementaria adecuada. Las mujeres embarazadas y lactantes también deben prestar atención a una nutrición adecuada para asegurar que sus hijos reciban suficiente vitamina A.
El sector sanitario aconseja a los padres que se aseguren de que los niños de entre 6 y menos de 60 meses participen plenamente en las campañas de suplementación con vitamina A en dosis altas que se celebran anualmente los días 1 y 2 de junio y 1 y 2 de diciembre.
Los expertos señalan que la vitamina A es esencial, pero no debe suplementarse en dosis excesivas. El exceso de vitamina A puede causar toxicidad con síntomas como fatiga, retraso en el aumento de peso, dolor óseo o aumento de la presión intracraneal en niños. Por lo tanto, el uso de vitamina A debe realizarse bajo la supervisión de un profesional de la salud.
Fuente: https://vtv.vn/tam-quan-trong-cua-vitamin-a-doi-voi-tre-em-100260530201347808.htm








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