
Bandera de la Unión Europea
Foto: Reuters
Aunque pequeña y escasamente poblada, esta nación insular ocupa una posición geográfica estratégicamente importante en la política mundial. Miembro de la OTAN, Irlanda permanece fuera de la UE debido a la preocupación por un posible retroceso en el nivel de vida si se uniera a ella. En 2009, Irlanda inició negociaciones con la UE para su adhesión, pero las interrumpió unilateralmente cuatro años después.
Por lo tanto, el renovado interés en las negociaciones de adhesión a la UE refleja un cambio muy significativo en la opinión pública y en el ambiente político y social interno de esta nación insular ártica en los últimos tiempos. Sin la aparición de nuevos y poderosos factores de influencia, este cambio ciertamente no habría sido posible.
Este nuevo factor son los tiempos que cambian. En Irlanda, la época dorada de prosperidad económica y social ha terminado, sustituida por dificultades y retos que obligan a la nación insular a superar su aislamiento e integrarse profundamente en la Europa continental, aprovechando al máximo la UE.
El conflicto en Ucrania y el hecho de que Rusia sea considerada ahora un adversario, rival y enemigo por la UE y la OTAN, en lugar de un socio como antes, ha trastocado el orden y la dinámica establecidos desde hace tiempo en el continente en materia de política, seguridad, economía y comercio.
Luego surgió el tema del deseo del presidente estadounidense Donald Trump de anexar Groenlandia, territorio danés, y el hecho de que los miembros de la OTAN en Europa, como Irlanda, ya no podían confiar plenamente en Washington. Además, la región ártica se enfrentó a un riesgo creciente de militarización y se convirtió en un campo de batalla para la competencia estratégica entre los principales socios. Estas circunstancias obligaron a la nación insular a optar por la UE.
Fuente: https://thanhnien.vn/thoi-cuoc-buoc-lua-chon-185260308222621542.htm








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