LPBank acaba de emitir un aviso urgente a sus clientes sobre una estafa dirigida a cuentas bancarias a través de intermediarios de exportación de mano de obra. Según la advertencia, los estafadores suelen publicar anuncios de empleo en Alemania, Japón, Corea del Sur o Taiwán (China) con salarios altos, trámites sencillos y requisitos mínimos para atraer a quienes buscan trabajo.

Tras ganarse la confianza de las personas, los delincuentes se hacen pasar por empleados de empresas de exportación de mano de obra para guiarlas durante el proceso de solicitud. Se les pide que proporcionen diversa información personal, como su documento nacional de identidad, fotografías, números de cuenta bancaria o el pago de tasas, como tasas de solicitud, de depósito y de tramitación.
Resulta alarmante que muchas víctimas sean engañadas para instalar aplicaciones desconocidas o acceder a enlaces de fuentes desconocidas con el pretexto de "verificación de perfil", "completar trámites" o "sincronizar información". En realidad, se trata de aplicaciones que contienen malware que permite a los atacantes tomar el control del teléfono, robar datos personales e información de acceso bancario.
Tras tomar el control del dispositivo, los delincuentes pueden monitorear silenciosamente las acciones del usuario, obtener códigos OTP, contraseñas o información biométrica para transferir dinero fuera de la cuenta. En muchos casos, se han robado cientos de millones de dongs en tan solo unos minutos siguiendo las instrucciones.
Más allá de las estafas de exportación de mano de obra, los bancos también están notando un aumento en otras artimañas de alta tecnología. VPBank informa que están apareciendo aplicaciones en línea capaces de suplantar números de teléfono y voces, lo que se conoce como Voice Phishing.
Con esta tecnología, los delincuentes pueden crear llamadas que imitan a la perfección números bancarios, números policiales o incluso suplantar la identidad de familiares para manipular a las víctimas. Estas llamadas suelen simular situaciones de emergencia, como cuentas que muestran signos de haber sido comprometidas, implicación en un delito, necesidad de verificar información o solicitudes de transferencia de dinero a una "cuenta segura".
Durante el intercambio, los estafadores intentarán explotar información confidencial como códigos OTP, contraseñas de inicio de sesión, datos biométricos o engañar a los usuarios para que descarguen aplicaciones con malware. En algunos casos, incluso logran que los usuarios otorguen acceso remoto a sus teléfonos, lo que permite a los delincuentes controlar todo el dispositivo y realizar transacciones no autorizadas.
Además de estas advertencias, el sector bancario también está reforzando la aplicación de la tecnología para combatir el fraude. Una solución destacada es el Sistema de Información para la Gestión, el Monitoreo y la Prevención del Riesgo del Cliente (SIMO), que el Banco Estatal de Vietnam puso a prueba desde enero de 2024 y lanzó oficialmente en mayo de 2024.
Este sistema permite a las entidades de crédito compartir información sobre cuentas sospechosas cuando se detectan indicios de fraude. A partir de esta fuente de datos centralizada, los bancos pueden tomar decisiones rápidamente para bloquear transacciones o exigir una verificación adicional antes de que los clientes puedan realizar transferencias de dinero en línea.
Según la última actualización del Banco Estatal de Vietnam, al 17 de mayo, más de 4 millones de clientes habían recibido alertas del sistema SIMO. Cabe destacar que más de 1,3 millones de clientes pausaron o cancelaron proactivamente sus transacciones tras recibir las alertas, con un valor total aproximado de 4.400 billones de VND. Esta cifra demuestra la complejidad del fraude financiero en línea y refleja la eficacia inicial de las soluciones tecnológicas para proteger los activos de las personas.
Fuente: https://baolaocai.vn/thu-doan-lua-dao-moi-rat-tinh-vi-duoc-cac-ngan-hang-canh-bao-la-gi-post900306.html








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