
El discurso del Secretario General y Presidente To Lam en la Conferencia sobre la Implementación de la Resolución N.° 2 de la 14.ª Conferencia del Comité Central dejó claro el requisito de seguir perfeccionando y mejorando la eficacia y eficiencia del modelo de gobierno local de dos niveles, vinculado al objetivo de un crecimiento de dos dígitos. Tras casi un año de implementación, este modelo ha superado la fase inicial de lanzamiento, su mecanismo operativo es relativamente estable y fluido, y avanza gradualmente hacia una mejora en la calidad de su implementación. Se espera una revisión del primer año de implementación en julio, a partir de la cual se realizarán ajustes adicionales para cumplir con los requisitos de un desarrollo rápido y sostenible.
El principio rector fundamental es que el gobierno central sea sólido en dirección estratégica, instituciones y supervisión, mientras que los gobiernos locales sean fuertes en la implementación, y que el nivel comunal desempeñe un papel crucial en la determinación de la calidad operativa de todo el sistema. El año 2026 se designa como el "Año de los Cuadros de Base", y cada nivel de base debe experimentar una transformación. Esta es la base para garantizar el buen funcionamiento, la disciplina y la eficacia de todo el sistema político , desde el nivel central hasta el nivel de base.
Sin embargo, la realidad demuestra que la capacidad a nivel comunal sigue siendo un factor crucial que requiere una mejora continua. Los resultados de la primera fase de inspecciones y supervisión, llevada a cabo por 22 equipos de inspección del Politburó en 40 Comités Permanentes de los Comités del Partido provinciales y municipales, así como en los Comités del Partido directamente subordinados al Comité Central, muestran que muchas localidades han implementado la resolución de manera proactiva y rigurosa, lo que refleja un amplio consenso público y el buen funcionamiento del sistema político tras la reestructuración. No obstante, algunas recomendaciones locales aún son generales, incompletas y no profundizan en los problemas y dificultades institucionales reales. Este es un aspecto que debe abordarse para que el modelo de gobierno local de dos niveles no solo funcione conforme a los procedimientos, sino que también sea verdaderamente eficaz.

Mientras tanto, el Comité Central ha aclarado que el objetivo de esta inspección y supervisión no es «encontrar fallas», sino identificar con precisión la situación real, señalar las fortalezas y debilidades, y luego proponer soluciones adecuadas. El Comité Central también ha ordenado que se acelere la segunda inspección para resolver rápidamente los obstáculos antes de que finalice el año, en consonancia con el objetivo de crecimiento: un enfoque flexible y práctico.
Además de la inspección y la supervisión, la labor de información y propaganda ocupa un lugar crucial. Trinh Van Quyet, miembro del Politburó, secretario del Comité Central y jefe del Departamento Central de Propaganda y Movilización de Masas, solicitó que los principales medios de comunicación nacionales lideren la difusión de información, contribuyendo a una comprensión y acción unificadas. La racionalización del aparato no se limita a la reestructuración organizativa, sino que también implica la reorganización de los métodos de trabajo y las formas de pensar, garantizando que la información sea precisa, oportuna y esté bien dirigida.
La racionalización es necesaria, pero debe garantizar eficiencia, eficacia y efectividad. Los recortes mecánicos que comprometen la calidad de la ejecución de las tareas son inaceptables. El sistema debe ser sólido, compacto y estar claramente definido en cuanto a personal, tareas, responsabilidades y resultados tangibles. Este es un principio rector, no solo para la prensa, sino para todo el sistema político al implementar el nuevo modelo.

Desde las directrices del gobierno central hasta el nivel local, la implementación práctica durante los últimos 10 meses ha arrojado resultados concretos. Según el Ministerio de Finanzas, 34 localidades han completado la gestión de 25.885 terrenos y propiedades, asegurando que todos cuenten con una entidad administradora. Sin embargo, también se han evidenciado dificultades y obstáculos. Uno de los problemas más importantes es la lenta explotación y el uso efectivo de los terrenos y propiedades excedentes tras las fusiones. En muchas localidades, las antiguas sedes permanecen cerradas, lo que genera un desperdicio de recursos y afecta el espacio urbano. Las principales razones son la falta de una planificación adecuada y la ausencia de un marco legal para su implementación.
En realidad, gestionar los bienes públicos tras su reestructuración es una tarea compleja. La documentación legal es incompleta, los funcionarios deben lidiar con múltiples responsabilidades y el proceso de revisión es lento. Mientras tanto, se requiere poner rápidamente en funcionamiento estas instalaciones, priorizando la atención médica, la educación, los servicios públicos o la explotación comercial para generar recursos para el desarrollo. Algunas localidades han ajustado proactivamente la planificación y reconvertido las funciones de estas instalaciones, mostrando inicialmente resultados positivos. Sin embargo, en general, el progreso sigue siendo desigual, lo que exige una acción más decisiva de todos los niveles y sectores.
Además de la gestión de activos, las organizaciones militares locales también se están reestructurando hacia un modelo ágil, eficiente y sólido. La implementación práctica en zonas fronterizas y regiones clave demuestra que el nuevo modelo opera inicialmente con estabilidad, garantizando la defensa y la seguridad nacionales ininterrumpidas. Sin embargo, persisten dificultades como la documentación incompleta y extemporánea, la inconsistencia de los mecanismos de coordinación y la insuficiencia de infraestructura. El ajuste de la estructura organizativa y del personal, junto con la ampliación del área de responsabilidad, también impone nuevas exigencias a las capacidades de mando y control.

Esta práctica demuestra que el modelo de gobierno local de dos niveles va por buen camino, pero para alcanzar su máxima eficacia, es necesario mejorar muchos aspectos. En primer lugar, se requiere el fortalecimiento de las instituciones, especialmente en lo que respecta a la descentralización, la delegación de poder, la planificación y la gestión de los bienes públicos. A continuación, es fundamental potenciar las capacidades de los funcionarios, sobre todo a nivel local; y, simultáneamente, se debe impulsar la aplicación de la ciencia y la tecnología, así como la transformación digital, para apoyar la gestión y la toma de decisiones.
Más importante aún, todas las políticas deben traducirse en acciones concretas estrechamente vinculadas a la vida de las personas. Cuando la gente percibe claramente los beneficios y ve que sus problemas se resuelven de forma más rápida y sencilla, su confianza se fortalece, lo que genera motivación en toda la sociedad.
Fuente: https://baotintuc.vn/thoi-su/tinh-gon-bo-may-can-but-toc-ve-chat-luong-20260419101030221.htm






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