
Según los científicos , una enorme masa de tierra, de casi 1,9 millones de millas cuadradas (aproximadamente 4,9 millones de kilómetros cuadrados), ha permanecido inactiva durante mucho tiempo bajo el Pacífico Sur. Conocido como Zealandia, este misterioso mundo submarino ha permanecido prácticamente invisible, con solo pequeñas porciones, como Nueva Zelanda, emergiendo de la superficie del agua. Ahora, nuevos descubrimientos geológicos han revelado finalmente los verdaderos límites del octavo continente de la Tierra, cambiando lo que sabíamos sobre el pasado remoto del planeta.
¿Cómo se hundió Zealandia bajo el océano?
Los científicos creen que la historia de Zealandia comenzó hace más de 100 millones de años, cuando los continentes de la Tierra aún estaban unidos en un único supercontinente gigante llamado Gondwana. Esta enorme masa continental abarcaba lo que hoy son Sudamérica, África, la Antártida, Australia y partes de Asia. A lo largo de millones de años, Gondwana se fue fragmentando lentamente, y un fragmento a la deriva acabó convirtiéndose en Zealandia.
Investigadores liderados por Nick Mortimer descubrieron que poderosos movimientos tectónicos alejaron gradualmente a Zealandia de la Antártida Occidental hace unos 85 millones de años, antes de que se separara de Australia. A medida que la masa continental se aisló, su corteza se estiró, se adelgazó y se enfrió con el tiempo. Este debilitamiento provocó que gran parte del continente se hundiera gradualmente bajo la superficie del océano.

Nuevas pruebas refuerzan la condición continental de Zealandia.
Durante décadas, muchos geólogos sospecharon que esta vasta región submarina era algo más que un conjunto de escombros dispersos. Sin embargo, a falta de pruebas concluyentes, la comunidad científica dudaba en considerar estas mesetas y cordilleras sumergidas como un verdadero continente, a menudo descartándolas como restos de masas terrestres más grandes.
Esa perspectiva ha cambiado gracias a la tecnología moderna y a los nuevos datos. Los investigadores han utilizado la geocronología, una técnica especializada que mide la desintegración radiactiva en los minerales para determinar con precisión la edad de las rocas, con el fin de construir una cronología precisa de la formación de la región.
Los investigadores explican que, al datar estas rocas y estudiar las anomalías magnéticas que presentan, pudieron cartografiar las principales unidades geológicas del norte de Zealandia.
Mediante la recolección de muestras del lecho marino con sofisticados equipos de dragado, el equipo de investigación recuperó arenisca, guijarros volcánicos y lava basáltica. Estos materiales, que datan del Cretácico Inferior y el Eoceno, proporcionaron evidencia crucial. Los hallazgos confirmaron que esta masa oculta poseía el mismo ADN geológico que se encuentra en los siete continentes que conocemos hoy, lo que, en última instancia, consolidó su estatus como un mundo aparte.
Las evidencias magnéticas ayudan a revelar la verdadera forma de Zealandia.
Los científicos también recurrieron a datos magnéticos para descubrir la estructura oculta de Zealandia bajo el océano. Al estudiar patrones magnéticos inusuales enterrados en las profundidades del lecho marino, los investigadores identificaron rastros de antigua actividad volcánica que ayudaron a delimitar los límites del continente sumergido.
Estas señales magnéticas coinciden estrechamente con la edad de las rocas extraídas de muestras dragadas, incluyendo vastas áreas de basalto intraplaca formadas durante los períodos Cretácico y Eoceno. Este descubrimiento ha proporcionado a los investigadores pruebas más contundentes de que Zealandia no se compone simplemente de fragmentos de corteza oceánica.
En cambio, los modelos geológicos organizados sugieren que la masa terrestre submarina tiene el mismo patrón estructural que se observa en los continentes reconocidos, lo que consolida aún más la posición de Zealandia como el octavo continente oculto de la Tierra.

¿Por qué los científicos están fascinados por Zealandia?
Los investigadores creen que Zealandia ofrece una oportunidad única para comprender mejor cómo cambian y evolucionan los continentes a medida que las placas tectónicas de la Tierra se desplazan a lo largo de millones de años. Dado que la mayor parte de su masa continental permanece oculta bajo el océano, ha conservado evidencias geológicas que podrían haber desaparecido de los continentes expuestos sobre el nivel del mar.
Un investigador de GNS Science afirma que el hecho de que Zealandia esté sumergida no disminuye su importancia geológica.
Los científicos afirman que los continentes sumergidos ofrecen información crucial sobre cómo los movimientos de las placas tectónicas pudieron haber remodelado los continentes a lo largo del tiempo. Los estudios de las rocas sedimentarias de Zealandia sugieren que algunas áreas probablemente permanecieron sobre el nivel del mar mucho después de que las masas continentales se separaran de los continentes vecinos durante el Cretácico Superior. Por otro lado, las muestras de basalto indican períodos más recientes de actividad volcánica que ocurrieron a medida que se desarrollaban nuevos límites de placas tectónicas.
A pesar de los recientes avances, gran parte de Zealandia permanece inexplorada bajo el lecho marino del Pacífico Sur. Los investigadores creen que herramientas avanzadas como la imagen sísmica y la perforación en aguas profundas podrían revelar más sobre la estructura, la historia y la formación de este continente sumergido en los próximos años.
Se prevé que futuras investigaciones y trabajos de campo internacionales continúen explorando el papel de Zealandia en la actividad tectónica global y el movimiento continental. Al mismo tiempo, este descubrimiento sigue suscitando debate entre los científicos sobre qué constituye realmente un continente.
Fuente: GNS Science, Earth.com
Fuente: https://giadinh.suckhoedoisong.vn/trai-dat-co-luc-dia-thu-8-bi-mat-172260603054800494.htm










