La Dra. Nguyen Thi Hong Loan, especialista de nivel 2 y subdirectora del Departamento de Pediatría y Neonatología del Hospital Phuong Nam, explica: Síntomas como dolor abdominal frecuente alrededor del ombligo, vómitos ocasionales y trastornos digestivos (diarrea y estreñimiento alternados) indican una anomalía en el sistema digestivo del bebé, que puede deberse a diversos factores. Algunos casos son simplemente trastornos digestivos funcionales, pero también podría tratarse de una afección subyacente como gastritis, duodenitis, infecciones parasitarias, intolerancia alimentaria o enfermedad inflamatoria intestinal.
Para determinar la causa exacta, los padres deben llevar a su hijo a un gastroenterólogo pediátrico. El médico preguntará detenidamente sobre los síntomas, realizará un examen físico y, si es necesario, podrá solicitar análisis de sangre, análisis de heces o una ecografía abdominal. La endoscopia gastrointestinal solo está indicada cuando se sospecha una afección subyacente del estómago o el intestino, como gastritis, duodenitis, enteritis crónica o úlceras.

La endoscopia gastrointestinal está indicada en niños cuando existe sospecha de una patología subyacente del estómago o del intestino, como gastritis, duodenitis, enteritis crónica o úlceras.
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¿Cuándo necesitan los niños una endoscopia?
Algunas señales de alerta que indican que un niño debe ser llevado al médico lo antes posible y que podría requerir una endoscopia incluyen:
- Dolor abdominal persistente o recurrente, especialmente por la noche.
- Vómitos frecuentes, vómitos de sangre o líquido verdoso.
- Heces con sangre, heces negras o diarrea persistente.
- Pérdida de peso significativa, aumento de peso lento o pérdida de apetito.
- En las pruebas de laboratorio se observan anemia, deficiencia de hierro o signos de inflamación crónica.
- Antecedentes familiares de trastornos digestivos (úlceras gástricas, enfermedad inflamatoria intestinal, enfermedad celíaca...).
Por el contrario, si un niño solo experimenta dolor abdominal alrededor del ombligo, pero sigue comiendo, durmiendo, jugando y desarrollándose con normalidad, es más probable que se trate de dolor abdominal funcional y que no requiera endoscopia.
La endoscopia gastrointestinal pediátrica es rápida y segura.
Actualmente, la endoscopia gastrointestinal en niños se realiza de forma segura con la colaboración de especialistas pediátricos y un equipo de anestesiólogos pediátricos. Los niños reciben anestesia de corta duración y no sienten ningún dolor ni molestia durante el procedimiento. Suelen despertarse a los pocos minutos y, una vez completamente despiertos, se les alimenta y se les da el alta tras 2 o 3 horas de observación.
El procedimiento de endoscopia utiliza gas CO2 , lo que minimiza los efectos secundarios posteriores, como la hinchazón, y proporciona mayor comodidad al niño. La anestesia, que dura entre 5 y 10 minutos, es bastante segura y no afecta la salud ni el desarrollo cerebral del niño. Las complicaciones graves, como hemorragias o perforación intestinal, son muy poco frecuentes, con una incidencia inferior al 0,1 %.
Por lo tanto, los padres pueden estar tranquilos, ya que la endoscopia en niños ahora es segura y poco invasiva. Lo más importante es llevar a su hijo a una revisión temprana para que el médico pueda realizar una evaluación completa y determinar si la endoscopia es necesaria. Un diagnóstico y tratamiento correctos de la causa subyacente ayudarán a su hijo a recuperarse del dolor abdominal, a alimentarse bien y a desarrollarse saludablemente.
Fuente: https://thanhnien.vn/tre-em-co-noi-soi-tieu-hoa-duoc-khong-185260112133619743.htm






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