Las hemorroides son una de las enfermedades más comunes que afectan la región ano-rectal. Se producen cuando las venas de esta zona se dilatan excesivamente, formando bultos hemorroidales. Normalmente, estas venas se mantienen en su lugar gracias al tejido conectivo. Sin embargo, con el tiempo, especialmente después de los 20 años, este tejido puede debilitarse, provocando que las venas se descolgaran y prolapso.
- 1. Síntomas de hemorroides internas de grado 2
- 2. Diagnóstico de hemorroides internas de grado 2
- 3. Posibles complicaciones de las hemorroides internas de grado 2
- 4. ¿Las hemorroides internas de grado 2 requieren cirugía?
- 5. ¿Cuándo debe un paciente acudir al médico?
En las hemorroides internas en etapa 2, el tejido hemorroidal está claramente formado y tiende a prolapsarse fuera del ano cuando el paciente hace fuerza al defecar. Sin embargo, una característica de las hemorroides internas en etapa 2 es que el tejido hemorroidal aún puede retraerse espontáneamente después de que el paciente termina de defecar.
Las hemorroides internas de grado 2 suelen desarrollarse cuando un paciente ya presenta hemorroides internas de grado 1, pero no se detectan ni tratan a tiempo, lo que agrava la afección. Además, varios otros factores de riesgo pueden favorecer el desarrollo de la enfermedad, entre ellos:
- Una dieta carente de fibra.
- Tensión y estrés prolongados.
- El hábito de estar sentado durante largos períodos y la falta de ejercicio.
- Beber menos agua. Embarazo y parto.
- Estreñimiento crónico o diarrea.
- Vejez.
- Cargar objetos pesados con regularidad y realizar esfuerzos excesivos durante el parto.

La incidencia de las hemorroides está aumentando hoy en día, en gran medida debido a dietas y hábitos de vida poco saludables, falta de ejercicio, etc.
1. Síntomas de hemorroides internas de grado 2
En la etapa 1 de las hemorroides internas, el tejido hemorroidal es de reciente formación, por lo que los pacientes no suelen sentir dolor. Sin embargo, al defecar, las heces pueden rozar las hemorroides, causando sangrado.
En la etapa 2 de las hemorroides internas, el tejido hemorroidal comienza a prolapsarse, pero esto suele ser poco perceptible; el tejido hemorroidal puede ser parcialmente visible dentro del canal anal. Cuando el paciente hace fuerza al defecar, el tejido hemorroidal puede prolapsarse y luego retraerse espontáneamente sin intervención manual.
Los síntomas comunes de las hemorroides internas de grado 2 incluyen:
- Sangrado durante las deposiciones
Este es el signo más común de hemorroides. Al defecar, los pacientes pueden notar goteo o salida de sangre a borbotones. La sangre suele ser fresca, a veces acompañada de coágulos.
-Una sensación de ardor o incomodidad en el ano.
En las hemorroides internas en etapa 2, el tejido hemorroidal se prolapsa, causando sensación de plenitud, obstrucción y molestias en el ano. Al defecar, las heces rozan las hemorroides, causando ardor, a veces incluso dolor intenso. Inicialmente, las hemorroides pueden retraerse por sí solas, pero si no se tratan, prolapsarán aún más y dejarán de retraerse espontáneamente, progresando a hemorroides en etapa 3 o 4.
- Secreción de moco y picazón alrededor del ano.
Cuando las hemorroides se inflaman, el ano aumenta la secreción de moco, provocando que la zona anal se humedezca, provocando picazón y malestar.
- Las hemorroides se prolapsan y luego se retraen por sí solas.
Una característica típica de las hemorroides internas de grado 2 es que, durante la defecación, la hemorroide se prolapsa desde el ano y se palpa con la mano. Tras la defecación, la hemorroide se retrae por sí sola sin intervención.
2. Diagnóstico de hemorroides internas de grado 2
Para diagnosticar con precisión las hemorroides internas de grado 2, el médico realizará un examen clínico y preguntará sobre factores de riesgo como el estreñimiento, la dieta, los hábitos intestinales y si la naturaleza del trabajo requiere estar sentado durante mucho tiempo.
El médico también evaluará el grado de inflamación, irritación cutánea y mucosidad alrededor del ano. En algunos casos, se puede prescribir una proctoscopia para evaluar con precisión la gravedad de las hemorroides, diferenciar entre hemorroides internas simples de grado 2 y hemorroides mixtas, y descartar otras afecciones con síntomas similares, como prolapso rectal, pólipos del canal anal, tumores del canal rectal-anal, acrocordones anales, etc.
3. Posibles complicaciones de las hemorroides internas de grado 2
Si no se diagnostican ni tratan, las hemorroides internas de grado 2 pueden progresar a grado 3 o 4, causando molestias significativas y afectando gravemente la calidad de vida. Algunas posibles complicaciones incluyen:
- El sangrado prolongado produce anemia, causando mareos, fatiga y piel pálida.
- Las infecciones anales, incluso las fisuras anales o los abscesos anales, pueden ser causadas por una secreción excesiva de moco que produce irritación y picazón prolongadas.
- Las hemorroides prolapsadas empeoran y progresan a hemorroides de grado 3 o 4.
- Mayor riesgo de hemorroides trombosadas, o bloqueo del tejido hemorroidal debido a una mala circulación sanguínea, causando hinchazón, dolor importante e incluso dolor al tacto ligero.
4. ¿Las hemorroides internas de grado 2 requieren cirugía?
Las hemorroides internas de grado 1 y 2 se consideran etapas leves de la enfermedad, donde el tejido hemorroidal es pequeño, no se ha prolapsado completamente o aún puede retraerse por sí solo. En esta etapa, la cirugía no suele ser necesaria.
Los pacientes pueden controlar su enfermedad con tratamientos conservadores como:
- Ajusta tu dieta: aumenta la ingesta de fibra y bebe suficiente agua cada día.
- Cambie sus hábitos intestinales: vaya al baño en horarios regulares y evite hacer esfuerzos.
- Utilice el medicamento exactamente como lo recete su médico.
En casos que no responden bien al tratamiento médico o donde las hemorroides de grado 2 son grandes y causan molestias significativas en la vida diaria y laboral, los médicos pueden prescribir procedimientos mínimamente invasivos como ligadura con banda elástica, escleroterapia, cauterización térmica, electrocauterio, crioterapia, radiofrecuencia o ablación infrarroja. Estos son métodos comunes para hemorroides internas prolapsadas de grado 2.
Además, en algunos casos, puede estar indicada la ligadura de la arteria que irriga la hemorroide o la sutura del pedículo vascular para reducir el suministro de sangre, ayudando a que la hemorroide se reduzca gradualmente.
Estos procedimientos deben ser realizados por médicos especialistas en centros médicos de prestigio. Tras el procedimiento, es necesario supervisar a los pacientes para evaluar la eficacia del tratamiento y gestionar de inmediato cualquier complicación que pueda surgir, garantizando así su seguridad antes del alta.
5. ¿Cuándo debe un paciente acudir al médico?
Las hemorroides internas de grado 2 son completamente controlables si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente mediante una dieta saludable, ejercicio y medicamentos recetados. El diagnóstico temprano ayuda a prevenir que la enfermedad progrese a etapas más graves, donde las hemorroides se prolapsan significativamente, sangran profusamente y requieren cirugía.
Los pacientes deben consultar a un gastroenterólogo o proctólogo si experimentan los siguientes síntomas:
- El dolor, el sangrado y la hinchazón en la zona anal no mejoran a pesar del tratamiento.
- Sangrado rectal prolongado o sangrado abundante.
- Las hemorroides se prolapsan, se hinchan, duelen y no pueden retraerse por sí solas.
- Dolor persistente, ardor, hinchazón e inflamación de las hemorroides y la zona anal.
- Dificultad para defecar, sensación de obstrucción anal, heces retenidas.
- La hemorroide se siente dura y dolorosa al tacto.
Fuente: https://suckhoedoisong.vn/tri-noi-do-2-co-can-mo-khong-169260113084124928.htm






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