Según la Academia Estadounidense de Dermatología, perder entre 50 y 100 cabellos al día no se considera motivo de preocupación. Sin embargo, si notas que se te cae más cabello al cepillarte, lavarte o al colocarlo en la almohada cada mañana, podría ser una señal de deshidratación.
La Dra. Sheena Kapoor, dermatóloga en India, explica que cuando el cuerpo está deshidratado, el cabello pierde su brillo natural, se reseca, se vuelve quebradizo y difícil de peinar. Además, pierde elasticidad; incluso un ligero tirón puede hacer que se rompa.
La deshidratación reduce el flujo sanguíneo al cuero cabelludo, lo que limita el suministro de nutrientes y oxígeno a los folículos pilosos. Esto disminuye la capacidad de crecimiento de cabello nuevo, mientras que el cabello existente se debilita y se vuelve más propenso a caerse.
Además, el agua desempeña un papel crucial en la regeneración celular. Sin suficiente agua, el cuerpo tardará en producir nuevas células capilares y tendrá dificultades para reemplazar el cabello dañado.

Acostúmbrate a beber agua regularmente a lo largo del día.
Foto: IA
El cabello también contiene entre un 10 y un 15 % de agua. Cuando el cuerpo se deshidrata, el agua del cabello se pierde, lo que lo vuelve más seco, menos elástico y más propenso a romperse.
Para prevenir la caída del cabello debido a la deshidratación, puedes realizar cambios en tu rutina diaria, según el sitio web de salud Healthshots (India).
Bebe suficiente agua.
En promedio, un adulto necesita unos 2,7 litros de agua al día. Acostúmbrate a beber agua con regularidad a lo largo del día, lleva una botella contigo y configura recordatorios si es necesario.
Repón los electrolitos cuando hagas ejercicio intenso.
Si realizas actividad física de alta intensidad o sufres una deshidratación importante, bebe agua de coco u otras bebidas que repongan electrolitos para reponer los minerales esenciales en tu cuerpo.
Consume alimentos con alto contenido de agua.
Además de beber agua, debes consumir frutas y verduras con alto contenido de agua, como sandía, pepino, naranjas, fresas o lechuga, para favorecer aún más la hidratación desde el interior.
Limita el consumo de bebidas que provoquen deshidratación.
El café, el té, los refrescos y el alcohol tienen efectos diuréticos que pueden provocar deshidratación. Para mantener un cabello sano, es necesario moderar el consumo de estas bebidas.
Cuidado suave del cabello
Debes limitar el uso de herramientas de calor para peinarte, evitar atarte el pelo demasiado fuerte o utilizar productos químicos agresivos, ya que estos factores solo harán que tu cabello sea más propenso a romperse y a caerse.
Fuente: https://thanhnien.vn/uong-it-nuoc-co-gay-rung-toc-185250614012335275.htm






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