
El medio ambiente en el contexto de los nuevos requisitos de desarrollo.
Junto con la industrialización, la urbanización y una integración internacional cada vez más profunda, las cuestiones medioambientales están teniendo un impacto cada vez más directo en muchos aspectos de la vida socioeconómica , planteando nuevas exigencias al proceso de desarrollo del país.
La contaminación atmosférica en algunas de las principales ciudades, el agotamiento de los recursos hídricos, la presión de los residuos, la pérdida de biodiversidad y los impactos cada vez más evidentes del cambio climático no solo afectan al medio ambiente vital, sino que también repercuten directamente en la salud pública, la producción, las actividades empresariales y la calidad del crecimiento.
El informe del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente, que resume los 12 años de implementación de la Resolución n.° 24-NQ/TW, muestra que las políticas del Partido en materia de protección ambiental y adaptación al cambio climático han contribuido a mejorar la calidad del crecimiento y a fortalecer la capacidad de adaptación a los desastres naturales, el cambio climático y las fluctuaciones externas. Al mismo tiempo, la experiencia práctica exige una mejora continua de las instituciones, las políticas y los métodos de gestión para afrontar desafíos cada vez más complejos.
Este espíritu se refleja constantemente en los documentos del Partido, especialmente en la Resolución del XIII Congreso Nacional, que enfatiza la prioridad de proteger el medio ambiente y la salud de las personas, así como el desarrollo de una economía verde y circular respetuosa con el medio ambiente. Esto sirve tanto de guía como de requisito para construir una economía moderna capaz de adaptarse y desarrollarse de manera sostenible.
Actualmente, el sistema institucional, político y jurídico de Vietnam en materia ambiental ha mejorado gradualmente. La Ley de Protección Ambiental de 2020 marca un cambio significativo en la concepción de la gestión ambiental, orientándola hacia la prevención, la gestión de riesgos, la promoción de una economía circular, la ampliación de la responsabilidad del productor y la progresiva creación de herramientas de gestión modernas, como inventarios de gases de efecto invernadero, mercados de carbono y mecanismos de gestión de emisiones.
El borrador presentado al Gobierno en relación con la Ley que modifica y complementa varios artículos de la Ley de Protección Ambiental, junto con los requisitos para la transición verde, la transformación digital, la economía circular y el compromiso de alcanzar cero emisiones netas para 2050, sigue demostrando que la base institucional para el desarrollo verde se está perfeccionando progresivamente. Sin embargo, y lo que es más importante, resulta crucial implementar eficazmente las políticas ya emitidas, garantizando que las normativas legales se pongan en práctica de manera efectiva.
El proyecto de Resolución del Comité Central sobre protección del medio ambiente y respuesta al cambio climático en la nueva era también señaló varias limitaciones que deben superarse, como el método de gestión que aún depende en gran medida de la inspección previa; el control ineficaz de las cargas totales de emisiones por región y cuenca hidrográfica; la fragmentación de los datos ambientales; y la coordinación intersectorial e interregional que no cumple con los requisitos prácticos.
Estas evaluaciones indican un cambio: de la gestión de la contaminación a la prevención; de la gestión basada en proyectos a la gestión regional, de cuenca y de ecosistemas; y de la gestión administrativa tradicional a la gobernanza basada en datos, la ciencia, la tecnología y las herramientas económicas. Más importante aún, la protección del medio ambiente debe integrarse en los procesos de planificación, inversión, producción y consumo, en lugar de centrarse únicamente en abordar los problemas emergentes. Esto también es un requisito indispensable para armonizar los objetivos de crecimiento económico con las exigencias del desarrollo sostenible a largo plazo.
Liberando el potencial de las empresas y las comunidades.
En el proceso de transformación verde, tanto las empresas como los ciudadanos son beneficiarios y, a la vez, impulsores directos del cambio.
Para las empresas, la transformación verde se está convirtiendo gradualmente en un requisito esencial. En un contexto donde las normas ambientales se integran cada vez más en el comercio y la inversión internacionales, mecanismos como el CBAM de la Unión Europea, las normas ESG y los requisitos de transparencia en las emisiones de la cadena de suministro están generando cambios profundos en la producción y las operaciones comerciales. Mejorar la eficiencia de los recursos, ahorrar energía, innovar en tecnología y reducir las emisiones no solo ayuda a las empresas a cumplir con su responsabilidad social, sino que también mejora su competitividad y acceso al mercado. Junto con las empresas, la comunidad desempeña un papel crucial. Desde la separación de residuos en origen, el ahorro de energía y la limitación del uso de plásticos de un solo uso, hasta la elección de productos ecológicos, cada pequeña acción puede contribuir a un cambio significativo.
En este contexto, el Foro Nacional sobre Medio Ambiente y Clima 2026, que se celebrará en junio de 2026, será un espacio para el intercambio de políticas y experiencias, así como una oportunidad para revisar los avances logrados, identificar nuevas necesidades e impulsar acciones para el futuro. El foro se celebra en un momento en que Vietnam resume 12 años de implementación de la Resolución n.° 24-NQ/TW; se prepara para emitir una nueva resolución del Comité Central sobre protección ambiental y adaptación al cambio climático; y, simultáneamente, investiga enmiendas y adiciones a la Ley de Protección Ambiental para satisfacer las necesidades de desarrollo del país en esta nueva etapa.
La mayor importancia del foro reside no solo en sus recomendaciones políticas y debates entre expertos, sino también en su capacidad para generar consenso y conectar a organismos gubernamentales, científicos, el sector empresarial y la ciudadanía para trabajar en pos de objetivos comunes. Retrospectivamente, se puede afirmar que Vietnam ha logrado importantes avances en la mejora de las instituciones y la sensibilización sobre la protección del medio ambiente. Sin embargo, ante las exigencias actuales, es más necesario que nunca traducir las políticas, directrices y compromisos en resultados concretos y medibles en la vida socioeconómica. Esto no solo contribuirá a mejorar la calidad del entorno actual, sino que también sentará las bases para un desarrollo más sostenible en el futuro.
Fuente: https://nhandan.vn/vi-mot-viet-nam-xanh-post967515.html







