Esta es una línea de actuación clave en el diseño de las políticas de vivienda en la nueva fase, cuyo objetivo es garantizar que todos los ciudadanos tengan acceso a una vivienda segura, estable y asequible.
Durante muchos años, el mercado inmobiliario vietnamita se ha regido principalmente por la lógica de "construir para vender", incluso en el caso de la vivienda social. Si bien la ley permite diversas modalidades como la compra, el arrendamiento con opción a compra o el alquiler, en la práctica, la tendencia dominante sigue siendo la propiedad, y la oferta no logra satisfacer la demanda. La mentalidad de poseer una vivienda a cualquier precio lleva a muchos jóvenes a un ciclo de endeudamiento que se prolonga durante décadas, mientras que los precios de las viviendas se alejan cada vez más de los ingresos reales.
Sin embargo, Vietnam sigue siendo un país en desarrollo con un ingreso per cápita promedio relativamente bajo. Por lo tanto, la mayoría de los trabajadores carecen de los recursos financieros para adquirir una vivienda a corto plazo. Mientras tanto, la migración laboral hacia áreas urbanas, zonas industriales y centros económicos continuará con fuerza en los próximos años, tanto de trabajadores no calificados como altamente calificados. Esta realidad exige el establecimiento de un sistema de vivienda estable y seguro que se ajuste a las necesidades y la capacidad económica de los trabajadores, en lugar de una carrera inmediata por adquirir una vivienda.
Desde esta perspectiva, la vivienda de alquiler es fundamental para la infraestructura del mercado laboral. Las zonas industriales tendrán dificultades para retener a los trabajadores si estos siguen viviendo en alojamientos precarios e inseguros, carentes de infraestructura y servicios básicos. Los centros tecnológicos, financieros y logísticos también tendrán dificultades para atraer personal cualificado sin una vivienda de alquiler adecuada. Por lo tanto, la vivienda de alquiler no solo es una cuestión de bienestar social, sino que también se convierte en un factor competitivo para el desarrollo.
Por lo tanto, el alquiler de viviendas debe ocupar un lugar central en la política de vivienda del próximo período. Con acceso a viviendas de alquiler totalmente equipadas a precios y condiciones razonables, los trabajadores pueden sentirse seguros en sus empleos y comprometerse con la fábrica o empresa a largo plazo. Además, reducen la presión de endeudarse prematuramente y tienen más oportunidades de ahorrar para el futuro. Para los trabajadores migrantes que planean regresar a sus ciudades de origen después de jubilarse, elegir una vivienda de alquiler estable, segura y a largo plazo es claramente mucho más conveniente que intentar comprar una casa a toda costa.
Muchos países desarrollados han adoptado este enfoque desde sus inicios. En Singapur, el Estado desempeña un papel fundamental en la planificación y el desarrollo de la vivienda social, al tiempo que mantiene el mercado de alquiler y controla estrictamente la especulación. En muchos países europeos, el alquiler es una opción popular y altamente protegida. Esto flexibiliza el mercado laboral y reduce la presión para acumular activos inmobiliarios.
En Vietnam, el desarrollo de viviendas de alquiler enfrenta numerosos desafíos. Las empresas inmobiliarias están acostumbradas a ventas rápidas y una pronta recuperación del capital, mientras que el alquiler de viviendas requiere capital a largo plazo y un retorno de la inversión mucho más lento. Además, para muchas personas, la propiedad de una vivienda aún se asocia con una sensación de seguridad y estabilidad futura. Cambiar esta mentalidad requiere tiempo y una perspectiva diferente sobre el alquiler de viviendas: no debería tratarse de alojamientos mínimos y de baja calidad, sino de proporcionar un espacio vital que satisfaga las necesidades de los trabajadores para que se sientan seguros y comprometidos con un empleo a largo plazo.
El Secretario General y el Presidente han encomendado al Comité del Partido y al Gobierno la investigación y el desarrollo de un nuevo modelo de política de vivienda, acorde con la Constitución, las políticas del Partido y del Estado, y las necesidades de la población, para su posterior presentación a la Asamblea Nacional . De este modo, los mecanismos para el desarrollo de viviendas de alquiler y las políticas para atraer la participación privada pronto estarán en la agenda. Cuando se implementen políticas adecuadas y viables, el mercado de viviendas de alquiler se desarrollará de manera profesional y sostenible, contribuyendo a la consecución del objetivo de garantizar que todos los ciudadanos tengan una vivienda segura y estable.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/vi-sao-nha-o-cho-thue-phai-la-tru-cot-chien-luoc-10417606.html








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