Según el informe de la OMS, este brote es causado por la cepa Bundibugyo del virus. Hasta finales de la semana pasada, la provincia de Ituri, en el Congo, había registrado 80 muertes sospechosas, 8 casos confirmados y 246 casos sospechosos. La epidemia se ha extendido por tres regiones principales: Bunia, Rwampara y Mongbwalu.
La situación se agravó especialmente cuando la epidemia se extendió más allá de las fronteras del Congo. En Kampala, la capital de la vecina Uganda, las autoridades sanitarias detectaron dos casos de infección, uno de los cuales falleció. Ambos casos correspondían a personas que habían regresado recientemente del Congo. Incluso en Kinshasa, la capital del Congo, se registró un caso de infección en una persona que había viajado desde la zona epidémica de Ituri.
Ante la complejidad de la situación, los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) han emitido una alerta urgente sobre el riesgo de contagio dentro de la comunidad. Actualmente, el personal sanitario trabaja a contrarreloj para detectar y rastrear a las personas que han estado en contacto con el patógeno.
En Bunia, capital de la provincia de Ituri, reina un clima de temor. Los residentes locales afirman presenciar a diario escenas de duelo. Muchos están sumamente preocupados al ver morir a sus vecinos en grandes cantidades por causas desconocidas. Según los expertos, el ébola es una enfermedad altamente contagiosa que se transmite a través de fluidos corporales (como sangre y vómito) y tiene una tasa de mortalidad extremadamente alta.
La Dra. Jean Kaseya, Directora General del Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), declaró que el brote inicial se originó en Mongwalu, una zona minera con un alto flujo de personas. Cuando los mineros infectados se desplazaron a zonas cercanas como Rwampara y Bunia para recibir atención médica, propagaron inadvertidamente la enfermedad. El elevado número de personas portadoras del virus en la comunidad sigue siendo un desafío importante para contener el brote.
A pesar de haber afrontado brotes de ébola en numerosas ocasiones, el Congo sigue enfrentándose a enormes desafíos logísticos. La vasta distancia geográfica —desde la zona afectada de Ituri hasta la capital, Kinshasa, hay hasta 1000 km—, sumada a la inestable situación de seguridad debido a los constantes ataques de grupos rebeldes armados, ha dificultado gravemente el transporte de medicamentos, suministros médicos y las labores de socorro de los equipos de expertos.
Fuente: https://baophapluat.vn/who-ban-bo-tinh-trang-khan-cap-quoc-te-vi-dich-ebola.html







Kommentar (0)