Durante su funcionamiento, los aires acondicionados operan como un sistema de recirculación de aire, moviendo continuamente el aire por la habitación y atrapando inadvertidamente polvo y suciedad en sus superficies. Tras un periodo de uso, una gruesa capa de polvo y suciedad obstruye los filtros y los intercambiadores de calor. Esto reduce la eficiencia de la refrigeración, aumenta el consumo de energía y crea un ambiente propicio para el crecimiento de bacterias y moho, lo que afecta la salud respiratoria.
Muchas familias suelen llamar a técnicos de mantenimiento de aire acondicionado en cuanto su unidad empieza a enfriar mal. Sin embargo, durante los periodos de calor intenso, la espera para un técnico suele ser larga y los costes del servicio aumentan. En realidad, usted mismo puede controlar y limpiar su equipo de forma proactiva mediante tres métodos de limpieza caseros, desde los más sencillos hasta los más avanzados, sin necesidad de técnicas demasiado complejas.

La limpieza regular del aire acondicionado es esencial y debe realizarse periódicamente para proteger el aparato y la salud de toda la familia. (Foto: HMCI)
Limpie el filtro de polvo grueso y el panel frontal de la unidad interior.
Este es el método más sencillo para limpiar el aire acondicionado; cualquiera puede hacerlo por sí mismo. Se recomienda limpiarlo cada 2 a 4 semanas durante el verano para garantizar un flujo de aire constante. El filtro de partículas gruesas es la primera línea de defensa, ya que impide que el polvo y la suciedad de la habitación penetren profundamente en el sistema de refrigeración.
Pasos a seguir:
Desconecte la alimentación eléctrica: Primero, apague el aire acondicionado y desconecte la alimentación eléctrica (interruptor automático o enchufe) para garantizar la seguridad.
- Limpie el exterior y levante la cubierta del panel frontal: Use un paño húmedo para limpiar la carcasa exterior de plástico. Luego, con ambas manos, levante suavemente la cubierta del panel frontal de la unidad interior siguiendo el mecanismo de apertura.
- Para retirar el filtro: empuje suavemente el filtro hacia arriba y luego deslícelo hacia abajo para extraer las dos rejillas del filtro de polvo.
- Limpieza del filtro: Enjuague el filtro bajo el grifo. Puede usar un cepillo suave y jabón diluido para eliminar cualquier residuo. Tenga en cuenta que no debe lavarlo con agua demasiado caliente, ya que las altas temperaturas pueden deformar fácilmente la malla de plástico.
- Secado y reensamblaje: Deje secar la malla del filtro al aire libre, en un lugar sombreado y bien ventilado, y luego vuelva a montarla en la máquina.
Limpie a fondo la serpentina del evaporador utilizando una boquilla rociadora y una bolsa recolectora de agua.
Tras aproximadamente 3 a 6 meses de uso, pequeñas partículas de polvo atravesarán el filtro grueso y se adherirán a las aletas del disipador de calor de aluminio y al ventilador centrífugo interno. En ese caso, es necesario realizar una limpieza más profunda con un chorro de agua.
Para ello, prepare una bolsa especial para recoger agua (como la que se usa para limpiar el aire acondicionado), un pulverizador de presión manual y algunas toallas secas.
Pasos a seguir:
- Aísle la placa de circuitos electrónicos: Cubra completamente la zona de la placa de circuitos electrónicos en el lado derecho de la unidad interior con una bolsa de plástico o film transparente. Este paso es fundamental para evitar que entre agua y dañe el circuito.
- Instalación de la bolsa recolectora de agua: Cuelgue la funda de limpieza del aire acondicionado de forma ajustada alrededor de la unidad interior e introduzca el tubo de drenaje de agua sucia en un balde colocado en el suelo.
- Spray limpiador para el sistema de refrigeración: Utilice un pulverizador para rociar directamente agua limpia o una solución limpiadora especializada sobre las aletas de aluminio del radiador, de arriba abajo. Mantenga la boquilla en ángulo recto y a una distancia segura para evitar dañar las aletas.
- Limpieza de las aspas del ventilador de la jaula de ardilla: Rocíe agua profundamente en las ranuras de las aspas del ventilador para eliminar la suciedad y el polvo acumulados.
- Secar completamente: Utilice un paño seco para eliminar cualquier gota de agua de la carcasa, retire la bolsa de goteo y espere hasta que la máquina esté completamente seca antes de volver a encenderla.

Una limpieza profunda con una boquilla de pulverización especializada ayuda a que el aire acondicionado quede más limpio. Foto: VTZ
Rocíe y limpie la unidad condensadora exterior.
La unidad exterior es donde todo el sistema de aire acondicionado disipa el calor. Si la unidad exterior se cubre de polvo y suciedad, el compresor se sobrecalentará y se apagará con frecuencia para protegerse, lo que impedirá que el aire acondicionado enfríe eficazmente. La unidad exterior debe limpiarse cada seis meses.
Pasos a seguir:
- Libere espacio: Retire cualquier obstrucción, hojas y telarañas alrededor de la unidad exterior para permitir una mejor circulación del aire caliente.
- Limpieza con chorro de agua de las aletas del disipador de calor: Utilice un chorro de agua a presión moderada para enjuagar directamente las aletas del disipador de calor situadas en la parte posterior y los laterales de la unidad exterior.
- Limpieza de las aspas del ventilador: Puede usar un paño húmedo para limpiar la parte frontal de las aspas. Al rociar agua, evite hacerlo directamente sobre la caja de conexiones eléctricas o el motor del ventilador para minimizar el riesgo de cortocircuitos.
- Orificios de drenaje: Compruebe que los orificios de drenaje situados en la parte inferior de la máquina no estén obstruidos por barro y suciedad, y límpielos de inmediato.
Principios de seguridad para la limpieza de aires acondicionados.
El mantenimiento que los propietarios realizan por sí mismos de sus aires acondicionados les permite ahorrar dinero y ser más proactivos en su vida diaria. Sin embargo, para garantizar el funcionamiento fiable del equipo, es necesario seguir algunos principios de seguridad técnica:
- Desconecte completamente la alimentación eléctrica: Esta es una norma obligatoria antes de realizar cualquier operación de limpieza.
- Evite el contacto con la placa de circuitos: La placa de circuitos electrónicos es el componente más sensible y costoso del aire acondicionado. Asegúrese de que esta pieza esté debidamente protegida.
- Controle la presión de pulverización: El uso de una boquilla con presión excesiva o la pulverización en un ángulo incorrecto pueden deformar las aletas del disipador de calor de aluminio, reduciendo inadvertidamente la eficiencia del intercambio de calor de la máquina.
- Reconozca las limitaciones: El mantenimiento doméstico se limita a limpiar la suciedad y el polvo superficiales. Si su aire acondicionado presenta problemas técnicos más complejos, como fugas de gas, fallas en los condensadores, ruidos extraños en el compresor o errores en la placa de circuito, lo más sensato es contactar con centros de mantenimiento profesionales para garantizar la seguridad tanto del equipo como de su familia.
Fuente: https://vtcnews.vn/3-cach-tu-lam-sach-dieu-hoa-ma-khong-can-goi-tho-ar1020178.html







Kommentar (0)