La Sra. NTH (de 49 años y residente en Dak Lak ) padecía desde hacía varios meses dolor de cuello y hombros, acompañado de entumecimiento y fatiga que se irradiaban hacia ambos brazos. Sin embargo, la Sra. H. pensaba que se trataba simplemente de dolores y molestias normales propios de la edad y se automedicaba con analgésicos para aliviar los síntomas.
Sin embargo, el dolor empeoró, su cuello se puso rígido y sus manos se entumecieron con mayor frecuencia, lo que le provocó insomnio y le dificultó las actividades cotidianas. Al conducir, no podía mover el cuello con libertad para ver, lo que suponía un riesgo potencial para su seguridad, por lo que decidió buscar atención médica.
Los resultados de la resonancia magnética (RM) realizada en el hospital revelaron que la Sra. H. presentaba hernias discales cervicales en dos niveles: C4-C5 y C5-C6. Dos grandes discos herniados comprimían la superficie anterior de la médula espinal y las raíces nerviosas. Esta afección conlleva riesgo de daño nervioso, debilidad en las extremidades, movilidad reducida e incluso disfunción de la médula espinal.
Tras la consulta, los médicos decidieron realizar una cirugía de columna cervical anterior para acceder directamente a la zona afectada. A través de una pequeña incisión de unos 3 cm, el equipo extrajo las dos masas herniadas, liberando la médula espinal y las raíces nerviosas, y también extirpó los osteofitos causados por la degeneración.

Según el Dr. Le Kham Tuan, jefe del Departamento de Neurocirugía y Columna Vertebral del Hospital General Nam Saigon (Ciudad Ho Chi Minh), el equipo colocó un disco artificial a la altura de las vértebras C5-C6 para mantener la movilidad del cuello, al tiempo que fijó la vértebra C4-C5 con un sistema de tornillos y placas debido a los graves signos de degeneración.
Según el Dr. Tuan, la espondilosis cervical y las hernias discales ya no son enfermedades exclusivas de las personas mayores. El número de pacientes jóvenes que buscan tratamiento está aumentando.
Muchas personas tienen hábitos de vida que provocan el colapso de la columna cervical, tales como:
- Permanecer sentado durante demasiado tiempo: Mantener una misma postura durante horas ejerce una presión constante sobre los discos cervicales, acelerando su degeneración y aumentando el riesgo de hernia discal.
- Períodos prolongados de cabeza inclinada al usar el teléfono o la computadora: Cuando la cabeza está inclinada hacia adelante, la presión sobre la columna cervical aumenta significativamente en comparación con una postura normal. Este hábito, si se prolonga, provoca que los discos intervertebrales se desgasten rápidamente y compriman los nervios con facilidad.
- Falta de actividad física: La falta de actividad física debilita los músculos del cuello, los hombros y la espalda, reduciendo su capacidad para sostener la columna vertebral. Este es un factor que contribuye a acelerar la progresión de la degeneración.
El Dr. Tuan advierte que los síntomas de la espondilosis cervical y las hernias discales suelen pasar desapercibidos porque se asemejan a una distensión muscular común. Si los pacientes experimentan dolor de cuello y hombro, rigidez cervical, entumecimiento o dolor que se irradia hacia el brazo, deben consultar a un médico cuanto antes para determinar la causa.
Para prevenir esta afección, los trabajadores de oficina deben cambiar de postura cada 30-60 minutos, evitar inclinar la cabeza hacia abajo durante demasiado tiempo mientras usan el teléfono, practicar ejercicios para el cuello y los hombros, y mantener una actividad física regular para reducir el riesgo de espondilosis cervical.
Fuente: https://vietnamnet.vn/3-thoi-quen-am-tham-danh-sap-cot-song-co-2530070.html








