Durante el embarazo, las necesidades nutricionales de la mujer aumentan significativamente para favorecer el desarrollo fetal y mantener su propia salud. Según los expertos en nutrición, una comida nutritiva no tiene por qué ser elaborada ni costosa, pero sí debe garantizar un aporte adecuado de nutrientes esenciales. Entre estos, el ácido fólico, el hierro, el calcio, las proteínas y el DHA son cinco componentes cruciales que las futuras madres no deben pasar por alto.
El ácido fólico ayuda a reducir el riesgo de defectos de nacimiento.
Según el Hindustan Times, el ácido fólico (vitamina B9) se considera un nutriente especialmente importante incluso antes del embarazo y durante los primeros meses de gestación. Los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH) afirman que una ingesta adecuada de folato ayuda a reducir el riesgo de defectos del tubo neural en el feto, además de favorecer la formación de nuevas células y el desarrollo de la placenta.
Los alimentos ricos en ácido fólico son bastante abundantes, incluyendo verduras de hoja verde oscuro como las espinacas, el brócoli y los espárragos, legumbres, cítricos y cereales enriquecidos.
Las mujeres deben comenzar a tomar suplementos de ácido fólico unos tres meses antes del embarazo y continuar haciéndolo durante las primeras etapas del mismo para favorecer un desarrollo fetal saludable.
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Una alimentación equilibrada y variada, con todos los nutrientes necesarios, es fundamental para un embarazo saludable para la madre y crea las mejores condiciones para el desarrollo del bebé. Foto: Smart Parents. |
El hierro ayuda a prevenir la anemia.
Durante el embarazo, el volumen sanguíneo de la madre aumenta para satisfacer las necesidades de transporte de oxígeno y nutrientes al feto. Por lo tanto, la necesidad de hierro también es mayor de lo normal.
Según la Clínica Mayo, las mujeres embarazadas necesitan aproximadamente 27 mg de hierro al día. La deficiencia de hierro puede provocar anemia, causando fatiga y mareos en la madre, y aumentando el riesgo de parto prematuro o de bebés con bajo peso al nacer.
La carne magra de res, cerdo, aves, pescado, frijoles, verduras de hoja verde y cereales fortificados con hierro son alimentos ricos en este nutriente. Para aumentar la absorción de hierro, las mujeres embarazadas deben combinar sus comidas con frutas ricas en vitamina C, como naranjas, mandarinas, kiwis o guayabas.
El calcio contribuye al desarrollo del sistema esquelético fetal.
El calcio es un componente esencial para la formación de los huesos y dientes del bebé. Si la dieta no aporta suficiente calcio, el feto lo extraerá de las reservas óseas de la madre, lo que puede afectar la salud ósea a largo plazo.
Las mujeres embarazadas necesitan aproximadamente 1000 mg de calcio al día. La leche, el yogur, el queso, el tofu, los pescados pequeños que se comen enteros con espinas y las verduras de hoja verde como la col rizada y el bok choy son buenas fuentes de calcio.
La proteína es el "componente básico" para el desarrollo fetal.
Las proteínas intervienen en la formación de los órganos, músculos, piel y muchos otros tejidos del feto. Asimismo, este nutriente contribuye al desarrollo de la placenta y ayuda al cuerpo de la madre a adaptarse a los cambios que se producen durante el embarazo.
Entre las fuentes de proteína de alta calidad se incluyen la carne magra, el pescado, los huevos, la leche, los camarones, las legumbres y la soja. Las mujeres embarazadas deben priorizar el consumo de proteínas de diversas fuentes, en lugar de centrarse únicamente en la carne roja. Una dieta variada no solo contribuye a una nutrición equilibrada, sino que también proporciona vitaminas y minerales esenciales.
El DHA favorece el desarrollo del cerebro y la visión.
El DHA es un ácido graso omega-3 que desempeña un papel crucial en el desarrollo del cerebro y la retina del feto. Una ingesta adecuada de DHA durante el embarazo puede favorecer el desarrollo cognitivo y visual y, en algunos casos, contribuir a reducir el riesgo de parto prematuro.
Entre las fuentes naturales de DHA se incluyen el salmón, las sardinas, el arenque, las anchoas y algunos tipos de huevos ricos en DHA. Sin embargo, las mujeres embarazadas deben elegir pescados con bajo contenido de mercurio y limitar el consumo de pescados grandes como el pez espada o el tiburón para garantizar su seguridad.
Fuente: https://znews.vn/duong-chat-cho-me-bau-can-thiet-moi-ngay-post1663610.html








