Comer despacio, masticar bien, evitar los alimentos fritos y encurtidos, limitar los alimentos crudos y fríos, beber suficiente agua y tomar suplementos de vitamina C... son algunos consejos para ayudar a prevenir las úlceras estomacales.
Según el Dr. Nguyen Anh Tuan, profesor asociado y jefe del Departamento de Gastroenterología del Hospital Militar Central 108, las úlceras pépticas, aunque comunes, son prevenibles. Por lo tanto, adoptar una dieta equilibrada y científica es fundamental para proteger y mejorar la salud, especialmente para reducir el riesgo de enfermedades estomacales.
Es fundamental garantizar hábitos alimenticios higiénicos.
Lávese bien las manos antes de comer, consuma alimentos cocinados y beba agua hervida para limitar la entrada de bacterias que causan gastritis.
Coma despacio, mastique bien.
Practica comer despacio y masticar bien para reducir la tensión en las contracciones del estómago. Evita comer rápido y tragar con prisa, y no comas mientras trabajas. Intenta relajarte durante las comidas para que tu estómago funcione correctamente y tu cuerpo absorba mejor los nutrientes.
Lleva una dieta equilibrada.
Los estudios demuestran que comer con regularidad, a la hora adecuada y en cantidades controladas crea reflejos condicionados, favorece la secreción de las glándulas digestivas y beneficia la digestión.
Es importante comer tres comidas al día a horas regulares, evitando que el estómago tenga demasiada hambre o esté demasiado lleno, ya que esto aumentará la secreción de ácidos estomacales, afectando la digestión.
Come menos comida frita.
Los alimentos fritos y salteados no se digieren fácilmente y pueden sobrecargar el sistema digestivo. Consumirlos en grandes cantidades puede elevar los niveles de colesterol en sangre, lo cual es perjudicial para la salud.
Coma menos alimentos encurtidos.
Los alimentos encurtidos con alto contenido de sal también dificultan la digestión. Además, contienen algunas sustancias cancerígenas, por lo que su consumo debe limitarse para prevenir enfermedades.
Limite el consumo de alimentos crudos y fríos.
Los alimentos crudos y fríos tienen un fuerte efecto irritante sobre las membranas mucosas del tracto digestivo, especialmente sobre la mucosa del estómago, lo que los hace propensos a causar diarrea o gastritis.
Bebe agua adecuadamente.
Los mejores momentos para beber agua son al despertarse por la mañana y una hora antes de las comidas. Beber agua inmediatamente después de comer distiende el estómago, lo que aumenta la probabilidad de sufrir reflujo gastroesofágico.
Complemento con vitamina C.
La vitamina C protege el estómago cuando se consume en cantidades adecuadas. Mantener niveles normales de vitamina C en los jugos gástricos mejora la función estomacal y fortalece su resistencia. Se recomienda complementar la vitamina C con una dieta diaria rica en frutas y verduras frescas.
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