
El fútbol malasio sigue pagando las consecuencias del fraudulento plan de naturalización. Foto: FAM
A mediados de marzo, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) declaró oficialmente a Malasia perdedora en sus dos partidos contra Vietnam y Nepal en las eliminatorias de la Copa Asiática, poniendo fin a la controversia que había durado más de medio año en torno a la naturalización ilegal de jugadores en el ámbito futbolístico del país.
Pero el asunto solo terminó desde la perspectiva del equipo vietnamita, ya que el entrenador Kim Sang Sik y sus jugadores obtuvieron un resultado bien merecido.
En cuanto a Malasia, sigue sumida en una crisis, marcada por las vergonzosas consecuencias de una serie de actos fraudulentos destinados a la naturalización ilegal. Según los medios malasios, la Federación Malasia de Fútbol (FAM) aún no ha ofrecido una explicación pública clara sobre sus irregularidades.
Este tema ha sido planteado por importantes periódicos como el New Straits Times , así como por expertos, aficionados e incluso por el famoso ex primer ministro Mohamad Mahathir a la FAM.
Recientemente, los aficionados han tomado medidas oficiales. El principal grupo de seguidores del fútbol malasio, "Ultras Malaya", ha lanzado una "campaña de boicot de fase 1" contra la selección nacional, lo que significa que no asistirán a ningún otro partido de Malasia.
Mediante un comunicado oficial publicado en su página de Facebook, el grupo Ultras Malaya anunció que el 13 de abril había presentado tres demandas a la FAM.
Estas tres demandas incluyen: 1. Revocar la ciudadanía de 7 jugadores que se naturalizaron ilegalmente y brindar una explicación detallada del incidente; 2. La renuncia de los actuales dirigentes de la FAM y una reforma integral de la FAM; 3. Que la gestión de la selección nacional vuelva a estar bajo la FAM, en lugar de estar bajo la de un estado independiente.
Tras más de medio mes de presentar las tres demandas mencionadas anteriormente, Ultras Malaya ha anunciado oficialmente un boicot a todos los niveles de la selección nacional de Malasia en la fase 1.
"Hemos dado a la FAM hasta el 31 de agosto para que todas las partes involucradas cumplan e implementen los tres requisitos mencionados, con el fin de garantizar que el fútbol malasio sea verdaderamente independiente de intereses particulares, deficiencias en la gobernanza y daños a largo plazo al sistema", declaró enfáticamente Ultras Malaya.
Este boicot por parte del club de fans supone un duro golpe para el fútbol malasio, ya que se trata del club de fans más antiguo y apasionado, con decenas de miles de miembros.
Sin la presencia de aficionados, la FAM se enfrentará a muchas otras consecuencias graves que afectarán a los patrocinadores, las cadenas de televisión y los ingresos directos procedentes de la venta de entradas.
Fuente: https://tuoitre.vn/bong-da-malaysia-nhan-don-dau-moi-20260501184456182.htm










