¿Por qué los higos pueden ayudar a perder peso?
Los higos pueden ayudar a perder peso debido a los siguientes efectos:
Rico en fibra, lo que ayuda a aumentar la sensación de saciedad.
Los higos contienen fibra soluble e insoluble. Según los datos nutricionales del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), 100 gramos de higos frescos aportan aproximadamente 2,9 gramos de fibra.
La fibra contribuye a ralentizar el proceso digestivo, prolongando la sensación de saciedad después de las comidas y, por lo tanto, reduciendo la cantidad de alimentos consumidos a lo largo del día. Además, una dieta rica en fibra contribuye al buen funcionamiento del sistema digestivo.
La densidad de energía no es alta.
100 gramos de higos frescos contienen aproximadamente 74 calorías, una cantidad significativamente menor que la de los dulces o los alimentos grasos. Esto convierte a los higos en una opción de refrigerio adecuada si se controlan las porciones.
Sin embargo, la ingesta calórica diaria total sigue siendo el factor determinante para la pérdida de peso. Comer más higos sin ajustar el tamaño de la porción no será efectivo para controlar el peso.

Los higos son ricos en fibra.
Contribuyendo a la elaboración de una dieta saludable.
Los higos aportan diversos micronutrientes como potasio, cobre, vitamina B6 y antioxidantes. Algunos estudios sugieren que la fibra puede favorecer una microbiota intestinal saludable, pero la eficacia de la pérdida de peso sigue dependiendo en gran medida de la dieta y el estilo de vida en general.
3 maneras de incorporar los higos a tu dieta diaria para bajar de peso.
Para aprovechar al máximo los beneficios de los higos para quemar grasa sin aburrirte, puedes incorporarlos a tu dieta mediante estos sencillos métodos de preparación:
Higos frescos como tentempié saludable
Puedes comer entre 2 y 4 higos frescos de tamaño mediano por la mañana o por la tarde como sustituto de pasteles, té con leche u otros tentempiés ricos en energía.
Lo mejor es consumirlos con una fuente de proteínas o grasas saludables, como yogur natural, frutos secos o queso bajo en grasa, para ayudarte a sentirte saciado durante más tiempo.
Incorpóralo a una ensalada.
Los higos frescos se pueden comer con verduras de hoja verde, pechuga de pollo, pescado o huevos para crear una comida equilibrada con fibra y proteínas.
Por ejemplo, una ensalada mixta, pechuga de pollo a la plancha y unas rodajas de higos frescos son una opción adecuada para quienes desean controlar el tamaño de sus porciones.
La combinación de fibra de los higos y proteína de la pechuga de pollo resulta ideal para el almuerzo o la cena. Simplemente corta higos frescos por la mitad, mézclalos con brotes, lechuga y pechuga de pollo desmenuzada y salteada. Aliña con vinagre de manzana o aceite de oliva para darle más sabor. La proteína y la fibra trabajan juntas para ralentizar la absorción de azúcar en el torrente sanguíneo, lo que ayuda al cuerpo a liberar energía de forma equilibrada.
Té de higos secos
Si no encuentras higos frescos, puedes cortarlos en rodajas, secarlos al sol o asarlos y luego preparar una infusión con agua hirviendo, como si fuera té, para beberla durante el día. Esta bebida no contiene calorías, pero aporta minerales esenciales como potasio y magnesio, estimula al cuerpo a eliminar el exceso de sodio y reduce la retención de líquidos en la piel.
Aspectos a tener en cuenta para evitar efectos contraproducentes.
Si bien los higos ofrecen muchos beneficios en una dieta para el control del peso, deben considerarse un alimento complementario, no una "droga para adelgazar". Para garantizar su seguridad y eficacia, deben seguirse las recomendaciones nutricionales:
Limita el consumo de higos secos: a diferencia de los higos frescos, 100 g de higos secos contienen casi 250 calorías, ya que el azúcar y la energía se concentran tras la eliminación del agua. El consumo excesivo de higos secos o mermelada de higos conlleva una alta ingesta de azúcar, lo que provoca aumento de peso y dificulta el control de los niveles de glucosa en sangre.
Controla tu consumo adecuadamente: Debes consumir entre 50 y 100 gramos de higos frescos al día. Comer demasiados higos a la vez puede provocar un exceso de fibra, irritar la mucosa intestinal y causar hinchazón y molestias digestivas.
- Mejor momento para comerlos: Los higos deben consumirse como tentempié o unos 30 minutos antes de las comidas principales para generar una falsa sensación de saciedad, lo que ayuda a reducir la ingesta de alimentos durante la comida principal. Evite comer higos por la noche antes de acostarse, ya que es cuando el sistema digestivo necesita descansar.
- Personas que deben tener precaución: Quienes padecen diarrea o tienen antecedentes de cálculos renales o biliares deben limitar su consumo de higos, ya que contienen pequeñas cantidades de compuestos de oxalato que no son beneficiosos en estos casos.
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Fuente: https://suckhoedoisong.vn/cach-an-qua-sung-giup-giam-can-169260626103607799.htm











