Hace unos cinco años, la cultura vial de la población aún estaba en sus inicios. En aquel entonces, las soluciones para monitorear el comportamiento en la carretera eran prácticamente inexistentes, y se basaban únicamente en la observación visual de la policía de tránsito durante las patrullas.
Posteriormente, con la instalación de sistemas de videovigilancia en las carreteras, se contó con otro medio para monitorear el comportamiento del tráfico. La concienciación pública mejoró significativamente, sobre todo al transitar por tramos equipados con cámaras. Sin embargo, los recursos de la provincia son limitados y el sistema de cámaras no puede cubrir todas las intersecciones. Por lo tanto, persiste el problema de los conductores que evitan las cámaras para prevenir infracciones de tránsito, o bien, solo muestran atención en los tramos con cámaras, mientras que en las zonas sin ellas continúan las conductas temerarias, como saltarse semáforos en rojo y zigzaguear entre el tráfico.
Sin embargo, con el rápido desarrollo de la tecnología y la influencia de las redes sociales, cada usuario de la vía se ha convertido en una cámara móvil, o, como se la conoce coloquialmente, una cámara "accionada por humanos". Lo sorprendente es que estas cámaras "accionadas por humanos" también pueden obligar a los conductores que manejan de forma temeraria, realizan maniobras bruscas o se saltan los semáforos en rojo a firmar multas administrativas, al igual que las cámaras de tráfico automáticas utilizadas por las autoridades.
La vigilancia ciudadana sobre el cumplimiento de las responsabilidades cívicas y la ley por parte de los demás constituye un nuevo paso hacia la construcción de una sociedad justa y transparente. A principios de abril de 2025, el Departamento de Policía de Tránsito de la provincia de Quang Tri multó a tres adolescentes del distrito de Huong Hoa por no usar casco al conducir motocicletas. Estos tres jóvenes no fueron detectados por las patrullas de la policía de tránsito ni captados por las cámaras. Las multas se originaron a partir de un video grabado por un conductor en la Carretera Nacional 9.
El conductor del auto publicó el video en Facebook. Basándose en las imágenes, la policía de tránsito obtuvo de inmediato los datos de registro del vehículo y citó a los involucrados para interrogarlos. Los tres adolescentes no pudieron negar su identidad en el video, admitieron sus infracciones y firmaron la multa, que ascendía a más de un millón de dongs, por no usar casco y transportar pasajeros que tampoco lo usaban mientras circulaban por la vía pública.
Recientemente, un incidente provocó gran indignación pública cuando un grupo de tres jóvenes en motocicleta bloqueó un taxi de Green SM en la calle Dai Co Viet (barrio Dong Luong, ciudad de Dong Ha). Uno de los jóvenes amenazó repetidamente al taxista y vandalizó el vehículo con un casco y sandalias. Estas acciones, que violaron tanto las leyes de tránsito como las normas de orden público, fueron grabadas por el propio taxista con su teléfono. El video fue publicado en redes sociales. Tan solo un día después, los tres jóvenes agresivos fueron citados a la comisaría para ser interrogados.
Además de una multa de 500.000 VND por persona por no usar casco al conducir, el líder de este grupo de jóvenes también fue multado con 2,5 millones de VND por insultar y provocar a otros. Asimismo, basándose en imágenes de un video difundido en redes sociales, la policía identificó que la motocicleta utilizada por el grupo tenía una matrícula falsa. Esta infracción resultó en una multa de 5 millones de VND. La multa total por todas las acciones del grupo asciende a casi 9 millones de VND.
La tecnología y las redes sociales no se crearon para vigilar la sociedad, sino para contribuir a su desarrollo. Sin embargo, la tecnología también está contribuyendo a la gestión social, incluyendo la gestión del tráfico. El uso de la tecnología y las redes sociales por parte de los ciudadanos para apoyar al gobierno en la organización de las actividades sociales es una señal positiva. Esto contribuye a aumentar la concienciación pública sobre la circulación. En la sociedad tecnológicamente avanzada de hoy, no solo la policía de tráfico o las cámaras vigilan las infracciones; cada acción en la carretera es supervisada por los propios ciudadanos. Por lo tanto, cada ciudadano debe vigilarse a sí mismo con cada aceleración, cada señal de giro o cada gesto ante un semáforo en rojo.
La seguridad es el principio fundamental al participar en el tránsito. Esta seguridad no solo depende de la supervisión, sino también de la autoconciencia de cada individuo. Dada la deficiente infraestructura de transporte en nuestra provincia, el desarrollo de la conciencia vial por parte de cada persona resulta aún más crucial y necesario.
Thien Phong
Fuente: https://baoquangtri.vn/camera-chay-bang-com-va-y-thuc-cua-nguoi-dan-192876.htm






Kommentar (0)