
A pesar de su tono formal, "Giao Thừa" (Nochevieja) es en realidad un nombre muy familiar y sencillo. "Giao" significa devolver, y "thừa" significa recibir.

En pocas palabras, es el momento en que el año viejo deja atrás su pasado, entrega sus asuntos al nuevo y luego se retira silenciosamente. No es un final abrupto, sino una entrega suave y deliberada.

Por lo tanto, la Nochevieja no es sólo el momento en el que el reloj cambia la hora, sino un momento en el que la gente cree que las desgracias del año viejo quedan atrás y que llegan las cosas buenas.

Los antiguos también llamaban a esta noche "Nochevieja", la noche del cambio. Cambios desde los cielos y la tierra hasta los corazones de los hombres.

Quizás por eso la Nochevieja siempre exige tranquilidad. Las casas están ordenadas, las ofrendas se colocan frente a la puerta y las oraciones se ofrecen con moderación, sin ruido ni perturbaciones.

Que los antepasados regresen a casa en paz, que el nuevo año comience con una bienvenida respetuosa y que cada persona reflexione sobre el año pasado antes de sonreír al entrar en el nuevo año.
Fotos: Kim Dung, Pham Dung
Revista Heritage






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