Según la OMS, Vietnam se encuentra entre los países con mayor índice de sedentarismo juvenil: el 91 % de las niñas y el 82 % de los niños no alcanzan el mínimo de ejercicio diario recomendado. Estas cifras son alarmantes. La falta de actividad física es uno de los principales factores que contribuyen al aumento de la incidencia de enfermedades no transmisibles como la obesidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y los problemas de salud mental.
Existen varias razones para esta situación. En primer lugar, la presión académica. Muchos estudiantes mantienen el hábito de permanecer sentados en clase durante demasiado tiempo, mientras que la educación física en algunas escuelas sigue siendo formalista, con tiempo limitado y poca motivación. En segundo lugar, la explosión de la era digital, donde los dispositivos inteligentes y las redes sociales están reemplazando gradualmente las actividades físicas al aire libre, lo que provoca que los jóvenes se sumerjan en el mundo virtual y se olviden de la actividad física.
En tercer lugar, la rápida urbanización está reduciendo los espacios verdes, parques y zonas de juego en las ciudades. Cuando los entornos residenciales carecen de espacios seguros para hacer ejercicio, sumado a la contaminación del aire y el tráfico complejo, los padres tienden a mantener a sus hijos en casa, empujándolos inadvertidamente hacia un estilo de vida aislado. En cuarto lugar, algunas familias aún mantienen la idea errónea de que el rendimiento académico es más importante que el papel del deporte .
El Instituto Nacional de Nutrición ha advertido repetidamente sobre las consecuencias de las causas mencionadas, combinadas con una dieta excesivamente rica en comida rápida, como lo demuestra la alarmante tasa de obesidad entre los estudiantes urbanos, que conlleva la aparición temprana de trastornos metabólicos, diabetes tipo 2 e hipertensión incluso en edad escolar.
La salud es uno de los bienes más preciados de la vida. Sin salud, es difícil tener una buena calidad de vida. Además de los jóvenes, la OMS recomienda que los adultos realicen al menos 150 minutos de ejercicio de intensidad moderada o 75 minutos de ejercicio de intensidad vigorosa por semana. El ejercicio físico regular, un estilo de vida saludable y los chequeos médicos periódicos ayudan a reducir el riesgo de enfermedades. Los padres, en particular, deben ser conscientes de esto, practicarlo y dar un buen ejemplo, para que los vietnamitas tengan más energía, sean más positivos y vivan vidas más sanas y felices.
Fuente: https://baophapluat.vn/canh-bao-tinh-trang-thieu-van-dong-o-gioi-tre.html











Kommentar (0)