Un dato relevante es que la tasa de divorcios tiende a aumentar. En 2025, los tribunales de todos los niveles en la provincia de Ca Mau tramitaron más de 26 000 casos de todo tipo, incluyendo más de 8 000 casos de divorcio. Detrás de estas cifras se esconden consecuencias silenciosas, especialmente para los niños. Muchos casos de delincuencia juvenil se originan en familias desestructuradas y en la falta de una crianza y educación adecuadas.
El caso de Nguyen Khanh D (nacido en 2009 en el barrio de An Xuyen) es un ejemplo. Al cometer el robo, D aún no tenía 18 años y era el menor de los cuatro sospechosos. Los registros muestran que sus padres se divorciaron a temprana edad y que D vivía con sus abuelos maternos, ancianos, sin la supervisión ni la educación adecuadas. Tras abandonar los estudios prematuramente y juntarse con malas compañías, D se vio arrastrado al mundo del crimen.
Desde una perspectiva sociocultural, el Sr. Nguyen Chi Cong, subdirector del Departamento de Cultura, Deportes y Turismo de la provincia de Ca Mau, destacó: «La familia siempre desempeña un papel fundamental. Cuando la familia es armoniosa, los padres colaboran y se ponen de acuerdo sobre la educación, los niños cuentan con un entorno seguro para su desarrollo. Por el contrario, el trauma psicológico derivado de conflictos y divorcios, si no se aborda a tiempo, puede transformarse en conductas desviadas».
Además, el rápido desarrollo de las redes sociales también plantea numerosos desafíos. El espacio en línea se ha convertido en una "sociedad en miniatura", donde los jóvenes reciben gran cantidad de información contradictoria. Sin las habilidades para filtrarla y guiarla, pueden verse fácilmente arrastrados por tendencias negativas y estilos de vida desviados.
La delincuencia juvenil no solo tiene consecuencias inmediatas, sino que también deja repercusiones duraderas en el futuro de estos jóvenes. Estas incluyen retrocesos en sus estudios, carreras profesionales e integración social; además, causan dolor y una gran carga emocional a sus familias.
Para mitigar esta situación, muchos creen que es necesario un cambio de mentalidad, pasando de una mentalidad de "gestión" a una " preventiva ", centrada en construir un entorno cultural saludable desde la familia y la escuela hasta la comunidad; y en fortalecer la educación cultural, deportiva y de habilidades para la vida de los jóvenes.
Además, es necesario reforzar la coordinación intersectorial entre los ámbitos de la cultura, la educación, la policía, la justicia y las organizaciones de masas para detectar precozmente e intervenir con prontitud en posibles infracciones.
La prevención de las infracciones legales entre los jóvenes debe comenzar por crear conciencia y construir un entorno de vida saludable.
Cuando las familias brindan apoyo, las escuelas muestran interés, la sociedad crea un entorno saludable y las leyes se aplican de manera humana y eficaz, las dificultades en el proceso de maduración de los jóvenes se irán superando gradualmente. Esta no es solo tarea de las autoridades, sino una responsabilidad compartida de toda la sociedad.
Van Dum
Fuente: https://baocamau.vn/chung-suc-ngan-chan-thanh-thieu-nien-vi-pham-phap-luat-a127183.html








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