¿CUÁNDO DEBERÍA CONSULTAR CON UN PSICÓLOGO?
Según la Dra. Tran Chau Quyen, jefa del Departamento de Asesoramiento Nutricional para Adultos del Instituto Nacional de Nutrición ( Ministerio de Salud ), numerosos estudios demuestran que la soledad y el aislamiento social pueden aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas. La falta de apoyo emocional y la sensación prolongada de aislamiento incrementan los niveles de estrés, alteran el sueño y afectan las hormonas, factores que perjudican la salud cardiovascular. Mantener las relaciones sociales y participar en actividades comunitarias contribuirá a mejorar la salud cardiovascular y mental.
"Las personas sometidas a estrés psicológico prolongado estimulan al cuerpo a producir la hormona cortisol, que aumenta la presión arterial, eleva el nivel de azúcar en la sangre y afecta negativamente a las paredes de los vasos sanguíneos", afirmó la Dra. Tran Chau Quyen.

Numerosos estudios demuestran que la soledad y el aislamiento social pueden aumentar el riesgo de padecer enfermedades cardíacas.
FOTO: HOANG GIANG
Además, el estrés también aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ya que suele estar asociado a comportamientos poco saludables como la alimentación descontrolada, el consumo excesivo de alcohol y el tabaquismo. «Por lo tanto, alivie el estrés de forma proactiva mediante métodos que le resulten adecuados, como hablar con otras personas, socializar, practicar deporte o meditar… Si estos métodos no son efectivos, consulte con un psicólogo para recibir el tratamiento apropiado», aconseja la Dra. Quyen.
DEDICA 30 MINUTOS A CAMINAR RÁPIDAMENTE TODOS LOS DÍAS
La Dra. Tran Chau Quyen también señaló que la falta de actividad física regular puede provocar problemas circulatorios, acumulación excesiva de grasa, aumento de la presión arterial, dislipidemia y diabetes tipo 2. Todos estos son factores de riesgo para las enfermedades cardíacas. Tan solo 30 minutos de caminata rápida al día pueden mejorar significativamente la salud cardiovascular.
Cabe destacar que el sueño desempeña un papel crucial en la recuperación y regulación de las funciones corporales, incluido el sistema cardiovascular. Dormir menos de 6 horas por noche o tener el sueño interrumpido puede aumentar el riesgo de hipertensión, infarto y otras enfermedades y eventos cardiovasculares.
Además, la apnea del sueño (frecuente en personas con sobrepeso u obesidad) está estrechamente relacionada con las enfermedades cardiovasculares. En concreto, la apnea del sueño puede provocar la muerte súbita, lo que dificulta su detección y la aplicación oportuna de un tratamiento de emergencia.
Varios factores aparentemente inconexos influyen en la salud cardiovascular. Entre ellos, la caries dental, la gingivitis y las enfermedades periodontales no solo afectan la boca, sino que también están relacionadas con la inflamación sistémica crónica, un factor que favorece la aterosclerosis. Las bacterias de la cavidad bucal pueden viajar a través del torrente sanguíneo, causando endocarditis o dañando el endotelio de los vasos sanguíneos. Por lo tanto, una higiene bucal adecuada y las revisiones dentales periódicas son fundamentales.
Fuente: https://thanhnien.vn/co-don-lam-tang-nguy-co-benh-tim-mach-185251126202448123.htm






