—Estás sometiendo a tu hijo a un estudio tan intenso, ¿no es suficiente?
"Todavía no, tengo pensado inscribirme en algunos cursos más", afirmó la madre con seguridad.
¿Cuándo vas a parar ya?
—No pararé hasta que otros padres dejen de enviar a sus hijos al colegio. ¡No puedo permitir que mi hijo se quede atrás en esta carrera!
—Parece que la meta de esta carrera no está en el talento del niño, sino en... la casa del vecino. ¡Qué ironía!
Fuente: https://www.sggp.org.vn/cuoc-dua-khong-phanh-post844875.html






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