• "El pueblo de los dumplings de arroz" mantiene viva esta tradición.
  • Profundamente comprometidos con la artesanía tradicional.
  • Un siglo manteniendo viva la llama de la artesanía tradicional.

Una profesión que se transmite de padres a hijos.

Durante generaciones, los exuberantes bosques de bambú que rodean las casas han sido la fuente de materia prima para que los habitantes de la aldea de My I tejan artículos rústicos como cestas, bandejas y tamices. El susurro del bambú con el viento y el chasquido de las tiras tejidas se han convertido en sonidos familiares en la vida cotidiana de todas las familias de este lugar.

En 2009, la aldea de My I, dedicada al tejido de ratán, fue reconocida por el Comité Popular Provincial como una aldea tradicional de tejido de ratán.

Nacidos y criados en ese entorno, la mayoría de los niños aprenden a tejer desde muy pequeños. Cuando sus manos aún son torpes, se les guía a través de pasos sencillos. A medida que crecen, sus habilidades mejoran y pueden completar sus creaciones por sí mismos.

La Sra. Nguyen Thi Hue, quien lleva casi 30 años dedicada a la cestería, comentó: “En mi familia hay tres generaciones en este oficio. Los adultos realizan las tareas más difíciles, mientras que los niños aprenden. Un artesano cualificado puede ganar unos 100.000 VND al día tejiendo cestas para su procesamiento. Aunque no es mucho, es un ingreso regular y suficiente para que la familia tenga una vida estable”.