Con la llegada del Tet, el poder adquisitivo aumenta rápidamente, los bienes circulan más y los canales de venta se vuelven más dinámicos, especialmente el comercio electrónico y las redes sociales. Esto genera ventajas para los compradores, pero también dificulta el control de calidad.
Los productos alimenticios siempre son una categoría destacada debido a su alta demanda, su corta vida útil y la facilidad con la que se puede falsear su origen. Muchos productos tienen envases atractivos y etiquetas como "especiales", "caseros" o "auténticos", pero la información es confusa y difícil de verificar. Con la prisa por comprar, a los consumidores les resulta aún más difícil distinguir entre productos auténticos y falsificados.
Además, algunas infracciones se han vuelto más sofisticadas: la sustitución de etiquetas, la falsificación de códigos de barras, el uso de marcas registradas, la exageración de los beneficios de los productos en la publicidad y la venta a través de múltiples intermediarios para evitar la inspección. Estas prácticas no solo perjudican a los compradores, sino que también generan competencia desleal y erosionan la confianza del mercado.
De hecho, antes, durante y después del Tet (Año Nuevo Lunar), las autoridades han estado realizando inspecciones y controles intensivos en los mercados. Se han detectado y gestionado numerosos casos de contrabando, productos falsificados e infracciones de seguridad alimentaria, lo que contribuye a las alertas y a la disuasión. Sin embargo, para mantener un mercado limpio a largo plazo, no podemos depender únicamente de estas campañas. Más importante aún, debemos prevenir las infracciones de forma proactiva: detección temprana, gestión oportuna y divulgación transparente de la información.
En consecuencia, el trabajo de inspección debe centrarse, priorizando los bienes esenciales, los grupos de alto riesgo y los “puntos críticos”, es decir, las áreas en las que frecuentemente ocurren infracciones.
La coordinación entre fuerzas es crucial. La administración del mercado, la policía, la salud, la agricultura , las aduanas y las autoridades locales deben cooperar estrechamente, ya que las infracciones suelen ocurrir en toda la cadena: desde el abastecimiento, el transporte, el almacenamiento hasta la distribución. De lo contrario, se producirán "brechas" que permitirán el paso de productos de baja calidad.
Mantener un mercado limpio también implica proteger a las empresas legítimas. Muchas empresas invierten en calidad, trazabilidad, etiquetas antifalsificación, certificaciones de seguridad, etc., pero aun así pueden enfrentarse a una competencia desleal si los productos falsificados proliferan y se venden a bajo precio. Por lo tanto, la gestión de las infracciones no solo debe incluir multas, sino también información clara para los consumidores y la aclaración de las responsabilidades en cada etapa. La transparencia también es una forma de garantizar un mercado más justo.
Desde la perspectiva del consumidor, un mercado saludable no puede depender únicamente de las agencias reguladoras. Elegir proveedores de confianza, priorizar productos con orígenes claros, revisar las etiquetas y las fechas de caducidad, ser cauteloso con la publicidad excesiva y guardar los recibos cuando sea necesario son acciones pequeñas pero útiles. Cuanto más cuidadosos sean los compradores, más difícil será vender productos falsificados.
Para facilitar la retroalimentación pública, las autoridades también deben mantener canales eficaces de recepción de información, como líneas telefónicas directas, mecanismos de procesamiento rápido y respuestas claras. Si los ciudadanos sienten que su retroalimentación es reconocida y atendida con seriedad, el mercado contará con un canal de monitoreo adicional y generalizado proveniente de la comunidad.
En definitiva, mantener un mercado limpio durante el Tet (Año Nuevo Lunar) se trata de preservar la confianza: la confianza de los consumidores en sus compras, la confianza de los negocios en sus prácticas legítimas y la confianza de la sociedad en la capacidad de la administración. Cuando se fortalece la confianza, la gente puede comprar con tranquilidad, y el Tet será verdaderamente una temporada de paz y plenitud.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/giu-sach-thi-truong-dip-tet-10403890.html






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