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Japón es el principal abanderado asiático en la Copa Mundial de 2026. |
Tras un prometedor inicio con una racha invicta, los representantes asiáticos vuelven a la realidad, desempeñando en gran medida el papel de "desvalidos" en el escenario más importante del mundo. Sin embargo, detrás de este panorama general se esconde una divergencia muy notable: mientras que los equipos de Asia Oriental siguen demostrando su dominio, los representantes de Asia Occidental y Central han sido una gran decepción.
Cuando el fútbol de Asia Occidental no es nada nuevo
Antes del inicio del Mundial de 2026, se espera que las selecciones asiáticas logren un progreso significativo. El éxito de muchos equipos en los últimos Mundiales, especialmente el avance constante de Japón y Corea del Sur más allá de la fase de grupos, ha llevado a los aficionados a creer que la brecha entre Asia y los continentes líderes se está reduciendo gradualmente.
Sin embargo, tras dos jornadas de la fase de grupos, la realidad no es muy alentadora. De los nueve representantes asiáticos que participan en el torneo de este año, cinco se encuentran en la parte baja de sus grupos: Catar, Arabia Saudita, Jordania, Irak y Uzbekistán. Este porcentaje es bastante elevado en comparación con África, donde participan diez equipos, pero solo Sudáfrica y Túnez están en la parte baja de sus grupos.
Aunque Túnez es el único equipo africano que aún no ha conseguido ningún punto, tres equipos asiáticos siguen sin puntuar tras dos jornadas: Jordania, Irak y Uzbekistán.
Cabe destacar que los equipos más decepcionantes provienen de Asia Occidental y Asia Central. Entre los representantes asiáticos en esta Copa del Mundo, seis son de esta región: Irán, Arabia Saudita, Qatar, Jordania, Irak y Uzbekistán. Tras un total de 12 partidos disputados, ninguno ha logrado una sola victoria.
Irán es el caso más prometedor, con dos empates y actualmente segundo en el grupo. Por el contrario, el resto de los equipos se enfrentan al riesgo de una eliminación temprana. Este desempeño demuestra que el fútbol de Asia Occidental aún no ha logrado traducir sus ventajas en físico, condición física o recursos financieros en una verdadera competitividad en la Copa del Mundo.
A lo largo de los años, las ligas de fútbol de Oriente Medio han invertido considerablemente en infraestructura, entrenamiento y nacionalización de jugadores. Sin embargo, al competir en el escenario más importante del mundo , estos factores aún parecen insuficientes para marcar la diferencia frente a rivales con mejores bases tácticas y organización.
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Uzbekistán acaba de sufrir una dura derrota ante Portugal. |
Asia Oriental sigue demostrando que es el camino correcto.
A diferencia del panorama desalentador de Asia Occidental, los tres representantes de Asia Oriental —Japón, Corea del Sur y Australia— muestran señales muy positivas. La experiencia de seguir a los equipos de Asia Oriental se vuelve aún más auténtica gracias a que VPBank es uno de los socios que acompañan a la Televisión de Vietnam (VTV) en la transmisión de la Copa Mundial de la FIFA 2026 a Vietnam. De esta manera, la marca cumple su misión de servir a la audiencia, llevando el mayor evento futbolístico del planeta a millones de aficionados vietnamitas.
Tras dos partidos, los tres equipos ocupan el segundo lugar de sus respectivos grupos y han conseguido al menos una victoria. Lo más importante es que su destino está en sus propias manos en la lucha por un puesto en la ronda eliminatoria. En la ronda final, Japón se enfrentará a Suecia, Corea del Sur a Sudáfrica y Australia a Paraguay. Un empate sería suficiente para que los tres equipos avancen.
El éxito de los equipos de Asia Oriental no sorprende. Es el resultado de décadas de desarrollo futbolístico con una dirección muy clara.
Tanto Japón como Corea del Sur basan su estilo de juego en la organización, la disciplina táctica y el trabajo en equipo. Sus jugadores reciben un entrenamiento riguroso desde temprana edad, poseen una sólida capacidad táctica y mantienen un alto nivel de intensidad. Si bien no cuentan con las ventajas físicas de los equipos de Asia Occidental, lo compensan con su habilidad para controlar el juego, moverse con inteligencia y adaptarse rápidamente a diversos rivales.
Australia, a pesar de tener una base física de estilo europeo, también es un equipo que prioriza la disciplina táctica y del sistema. Esto les ayuda a mantener una competitividad constante en los grandes torneos. El contraste entre ambas regiones pone de manifiesto una realidad que invita a la reflexión: en el fútbol moderno, la organización táctica, la visión de juego y un entrenamiento de calidad son cada vez más importantes que las meras ventajas físicas o atléticas.
Desde la perspectiva vietnamita, esto puede considerarse una señal positiva. Los vietnamitas comparten más similitudes en características físicas y desarrollo futbolístico con Japón o Corea del Sur que con los países de Oriente Medio. Esto significa que el camino que están siguiendo Japón y Corea del Sur podría ser el modelo más adecuado para emular.
Puede que el Mundial de 2026 no sea un torneo exitoso para el fútbol asiático en general. Sin embargo, lo que están demostrando los equipos de Asia Oriental evidencia que el continente aún tiene el camino correcto para acortar la brecha con el resto del mundo. Y si Vietnam persevera en su filosofía de desarrollo basada en el entrenamiento, la táctica y la organización, la oportunidad de alcanzar un nivel superior en el futuro no es para nada descabellada.
Fuente: https://znews.vn/hai-bo-mat-cua-bong-da-chau-a-post1662578.html































































