
hogares tranquilos
En el barrio Ha Phong 3 (distrito Ha Tu), el Sr. Ta Van Quy y la Sra. Nguyen Thi Dien llevan juntos más de 45 años. Durante todo este tiempo, su amor se ha mantenido tan fuerte como siempre. Su vejez transcurre de forma tranquila y sencilla: cuidando juntos su jardín, participando en actividades sociales y saliendo a caminar y hacer ejercicio juntos cada mañana.
La señora Nguyen Thi Dien compartió que en la vida matrimonial a veces surgen desacuerdos, pero lo importante es que cada uno sepa ceder, escuchar y comprender al otro. Tras jubilarse, ella y su esposo comparten las tareas del hogar, cuidan de sus hijos y nietos, y mantienen su casa en perfecto estado. Para ella, la mayor alegría es ver a sus hijos y nietos crecer sanos y disfrutar del deporte , siguiendo la tradición familiar. Eso es lo que hace que su vejez sea plena y satisfactoria.
La familia de la Sra. Phung Thi Yen, residente del barrio Hong Ha 4 (distrito de Ha Long) , es un ejemplo de solidaridad e igualdad. Aunque ambos cónyuges trabajan arduamente, siempre se esfuerzan por compartir las responsabilidades familiares. Mientras ella cocina, su esposo ayuda a los niños con sus tareas; por la noche, toda la familia se reúne para charlar y compartir anécdotas del día. Estos momentos, aparentemente cotidianos, son los lazos que unen a los miembros de la familia, ayudándolos a comprenderse y amarse aún más.
No solo los cónyuges, sino también los hijos de la familia reciben educación sobre cómo cuidar y respetar a sus abuelos y padres. Sus amables preguntas y pequeños pero sinceros gestos contribuyen a preservar y fomentar la felicidad familiar.
Para los niños, la familia es la cuna que nutre sus almas y sueños. Al crecer rodeados del amor y el cuidado de sus padres y abuelos, tendrán una infancia feliz, formando así valores positivos para la vida.
Pham Thai Hien, estudiante de la escuela secundaria Le Hong Phong (distrito de Ha Long), compartió que el momento más feliz para ella es cuando toda su familia está reunida. Las comidas, las conversaciones y los momentos de juego juntos la hacen sentir querida y amada. En este cálido ambiente familiar, sueña con estudiar mucho para poder enorgullecer a sus abuelos y padres en el futuro.
Una familia feliz es la base para construir una sociedad feliz. En la vida moderna, acelerada y estresante, mantener el vínculo familiar cobra aún mayor importancia. Si cada persona sabe dedicar tiempo a los demás, escuchar, respetar y compartir, el hogar siempre será un lugar de paz al que regresar.
A lo largo del proceso de desarrollo socioeconómico , el Comité del Partido y el gobierno en todos los niveles de la provincia siempre han otorgado gran importancia a los asuntos familiares. La gestión estatal de los asuntos familiares y la prevención de la violencia doméstica se han implementado de manera integral. Cada año, las localidades organizan actividades para conmemorar el Día de la Familia Vietnamita, el Mes Nacional de Acción para la Prevención de la Violencia Doméstica, el Mes de Acción para la Igualdad de Género y la Prevención de la Violencia de Género, y el Día Internacional de la Felicidad; contribuyendo así a la difusión de políticas y directrices sobre asuntos familiares y prevención de la violencia doméstica, y promoviendo la educación moral y estilos de vida que cuentan con el apoyo de la población, lo que contribuye a la construcción de familias armoniosas.
Mantener viva la llama de la felicidad en las familias modernas.
En la sociedad actual, el papel de la mujer en el fomento de la felicidad familiar se reafirma cada vez más. Hoy en día, las mujeres no solo se encargan de las tareas del hogar, sino que también participan activamente en el trabajo y contribuyen a la sociedad. A pesar de estar ocupadas con sus responsabilidades laborales, se esfuerzan por organizar su tiempo sabiamente para cuidar de sus familias, criar a sus hijos y mantener un hogar feliz.

Las mujeres modernas comprenden que la felicidad no reside en el sacrificio silencioso de una persona, sino que se construye sobre una base de compartir y equilibrio. Aprenden a gestionar su tiempo, a cuidarse y a mantener una energía positiva para sobresalir en el trabajo y disfrutar de la calidez de su vida familiar. Con un hogar tranquilo a sus espaldas, cada paso en su trayectoria profesional se vuelve más seguro.
Las mujeres de hoy no eligen entre familia y carrera; al contrario, se esfuerzan por encontrar el equilibrio entre ambas. Mediante el amor, la responsabilidad y la ambición, reafirman su autoestima a la vez que preservan la calidez de su vida familiar.
Inspirándose en los valores tradicionales preservados a lo largo de generaciones, las mujeres de Quang Ninh siguen contribuyendo positivamente al desarrollo de su tierra. Cada avance de la provincia lleva la impronta de estas mujeres, a la vez sencillas, resilientes y ambiciosas.
La felicidad, por lo tanto, no es algo inalcanzable. Está presente en cada momento de la vida cotidiana: un saludo, un apretón de manos, una comida familiar o simples momentos compartidos. Cuando cada familia aprende a valorar y preservar estas pequeñas cosas, la felicidad se multiplica, contribuyendo a la construcción de una sociedad civilizada, compasiva y en desarrollo sostenible. Desde las cosas más sencillas de la vida, la felicidad se cultiva cada día, con discreción pero con firmeza, simple pero profundamente significativa.
Fuente: https://baoquangninh.vn/hanh-phuc-tu-nhung-dieu-binh-di-nhat-3400221.html






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