
Se trata de un caso de alto riesgo que pone en peligro la vida del paciente y que requiere una gestión urgente y precisa, así como la aplicación de técnicas intervencionistas avanzadas para preservar la función cardíaca y renal del paciente.
El paciente ingresó en el hospital con disnea recurrente, edema pulmonar agudo grave, hemoptisis e incapacidad casi total para realizar las actividades cotidianas. Durante cinco meses, permaneció ingresado en camas de diferentes hospitales.
En el Hospital City International, tras un examen y pruebas clínicas exhaustivas, los médicos determinaron que la causa de la disnea recurrente era una afección cardiorrenal compleja que incluía: estenosis bilateral grave de la arteria renal que provocaba insuficiencia renal crónica en estadio 4, e insuficiencia cardíaca grave con obstrucción de tres ramas de la arteria coronaria. Este caso se consideró particularmente peligroso, con riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca aguda, daño renal irreversible y complicaciones potencialmente mortales si no se trataba con prontitud.
El Dr. Le Van Tuyen, especialista en cardiología intervencionista del City International Hospital, afirmó que la principal causa del edema pulmonar agudo es la insuficiencia cardíaca grave debida al estrechamiento de tres arterias coronarias combinado con el estrechamiento de ambas arterias renales, lo que provoca episodios de hipertensión y dificultad respiratoria persistente.
El paciente se había sometido previamente a una cirugía de revascularización coronaria hace 12 años, pero todos los injertos están ahora completamente obstruidos. El mayor desafío en este caso radica en la grave insuficiencia renal del paciente y su bajísima tasa de filtración glomerular. El uso de agentes de contraste convencionales aumentaría el riesgo de insuficiencia renal progresiva, lo que podría requerir diálisis.
Ante esta compleja situación, los médicos del Departamento de Cardiología Intervencionista aplicaron la angiografía con CO₂ como alternativa a los agentes de contraste, un método intervencionista moderno que elimina el riesgo de daño renal y garantiza una alta precisión en el proceso de recanalización de la arteria renal. Posteriormente, procedieron a recanalizar la rama coronaria crónicamente obstruida mediante una técnica de intervención anterógrada y retrógrada guiada por ecografía intravascular (IVUS) para minimizar la cantidad de agente de contraste utilizado.
Gracias a la perfecta coordinación, la rápida respuesta y la amplia experiencia del equipo médico, la intervención fue un éxito. Tras el tratamiento, la disnea del paciente mejoró significativamente, la hemodinámica se estabilizó y la función motora se recuperó favorablemente.
Fuente: https://www.sggp.org.vn/hoi-phuc-chuc-nang-cho-benh-nhan-suy-tim-suy-than-nang-post854759.html








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