Ante la saturación de la infraestructura de transporte de Ciudad Ho Chi Minh por la presión de millones de vehículos privados, esta importante asignación presupuestaria se considera una medida excepcional para incentivar el uso del transporte público en lugar de las motocicletas. Si bien no se trata de una solución descabellada, ya que Ciudad Ho Chi Minh lleva años subvencionando el transporte público en autobús, avanzar hacia un transporte totalmente gratuito puede considerarse una auténtica revolución. Elimina la barrera económica para trabajadores de bajos ingresos, estudiantes y personas mayores, convirtiendo los autobuses en un servicio público esencial, comparable al alumbrado público o los parques.
Sin embargo, si nos centramos únicamente en el transporte gratuito, ¿se resolverá el problema de la congestión del tráfico? La respuesta reside en una transformación de la calidad y la tendencia: el transporte ecológico. Sustituir gradualmente los autobuses antiguos, contaminantes y a menudo impuntuales por vehículos eléctricos modernos y silenciosos no solo es una tendencia global, sino también la clave para cambiar los prejuicios arraigados contra los autobuses. La gente ya no utilizará los autobuses simplemente porque son baratos o incluso gratuitos, sino porque ahora son más sofisticados, limpios y civilizados. Cuando los autobuses eléctricos silenciosos se conviertan en una imagen habitual en las rutas que conectan las afueras con el centro de la ciudad, el paisaje urbano cambiará, creando un ecosistema de transporte sostenible que aspire a la neutralidad de carbono.
La política es clara, pero para muchos expertos, el mayor desafío tras destinar aproximadamente 7 billones de VND al año es fomentar el uso del autobús. Para incentivar a la gente a abandonar la cómoda costumbre de parar en cualquier sitio cuando usan motocicletas, la red de autobuses debe ser absolutamente fiable en cuanto a puntualidad y servicio. No basta con que sea gratuito; los autobuses deben ser más amables, más puntuales, más rápidos o, al menos, tan fiables como las motocicletas. Para lograrlo, se necesitan carriles prioritarios exclusivos para que los autobuses no se queden atascados en el flujo de motocicletas al que pretenden sustituir.
Además, los organismos que elaboran el plan también deben abordar el tema crucial de la distancia desde la parada de autobús hasta la puerta de casa utilizando bicicletas públicas y garantizar aceras despejadas. Cuando usar el autobús sea más conveniente que usar la moto para salir de casa, el hábito se formará de forma natural.
La información sobre los aproximadamente 7 billones de VND asignados por el secretario del Comité del Partido de Ciudad Ho Chi Minh, Tran Luu Quang, para apoyar a la población con viajes gratuitos en autobús es una "apuesta" calculada para el futuro.
Si tiene éxito, Ciudad Ho Chi Minh no solo reducirá la congestión crónica del tráfico y la contaminación ambiental que han sido motivo de alarma durante mucho tiempo, sino que también creará una nueva generación de residentes urbanos: modernos, disciplinados y que valoran los valores comunitarios.
No se trata solo de apoyo financiero, sino de un esfuerzo por reestructurar el comportamiento social, avanzando hacia una ciudad más habitable para todos.
Fuente: https://tienphong.vn/huong-toi-thanh-pho-dang-song-post1832580.tpo











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