
Según CNBC, esta tasa de crecimiento de la economía japonesa es significativamente superior a la estimación media del 1,7% de los analistas encuestados por Reuters, y supera el 1,3% registrado en el trimestre anterior.
Trimestralmente, la economía japonesa creció un 0,5%, superando las previsiones del mercado del 0,4% y mejorando el crecimiento del 0,3% proyectado para finales de 2025. En comparación con el mismo periodo del año anterior, el PIB aumentó un 0,6%. Esto demuestra la gran resiliencia de la economía nacional, a pesar del aumento de los precios de la energía debido a los conflictos en Oriente Medio.
Cabe destacar que las exportaciones crecieron mejor de lo esperado, alcanzando el 11,5% interanual en marzo de 2026, debido en parte a un aumento del 29,3% en las exportaciones de equipos para semiconductores.
Además, el aumento del gasto de los consumidores y las empresas contribuyó a este resultado positivo. El mayor gasto público también impulsó el crecimiento. Según datos preliminares de la Oficina del Gabinete japonés, el consumo personal aumentó un 0,3% intertrimestral, lo que equivale a una tasa de crecimiento anual del 1,1%. La agencia AP informa que la economía japonesa se contrajo durante el período de julio a septiembre del año pasado, seguido de un ligero crecimiento intertrimestral del 0,2% durante el período de octubre a diciembre de 2025.
La primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se comprometió recientemente a realizar esfuerzos para garantizar un suministro suficiente que permita sostener el crecimiento. Lograrlo podría requerir un gasto público significativo.
En un informe reciente, los analistas del Centro Japonés de Investigación Económica afirmaron que Japón podría mantener un crecimiento moderado, respaldado por un mayor gasto en tecnología de inteligencia artificial (IA) y defensa.
Sin embargo, Norihiro Yamaguchi, economista jefe para Japón en Oxford Economics, declaró a CNBC que, si bien el crecimiento de las exportaciones impulsado por la fuerte demanda de tecnología de la información puede ofrecer cierto apoyo a corto plazo, los precios más altos de la energía, junto con una mayor incertidumbre, comenzarán a limitar el consumo y la inversión.
Asimismo, en su reunión más reciente, celebrada el 7 de mayo, el Banco de Japón proyectó que es probable que el crecimiento económico del país se desacelere este año. Esto se debe al elevado precio del petróleo crudo, consecuencia de la crisis en Oriente Medio, que podría reducir los beneficios empresariales y los ingresos reales de los hogares.
El aumento de los costes energéticos está contribuyendo a la subida de precios, y el fuerte crecimiento registrado en el primer trimestre podría llevar al Banco de Japón a inclinarse por subir los tipos de interés, abandonando su política de mantenerlos cerca o por debajo de cero durante muchos años.
El 18 de mayo, Reuters informó que es probable que Tokio emita más deuda para complementar su presupuesto. Esta medida busca mitigar el impacto económico del conflicto en Oriente Medio, en un contexto en el que Japón necesita subsidiar sus facturas de energía.
Fuente: https://baodanang.vn/kinh-te-nhat-ban-tang-truong-vuot-ky-vong-3337252.html









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