Acercar la asistencia jurídica a las personas mayores.
Actualmente, las personas mayores se enfrentan a numerosos riesgos legales, como disputas territoriales, problemas de herencia, violencia doméstica, fraude patrimonial y dificultades para acceder a las prestaciones de la seguridad social. Sin embargo, debido a limitaciones de salud, situación económica y acceso a la información, muchas aún tienen dificultades para proteger sus derechos. Ante esta realidad, se han promulgado diversas políticas destinadas a fortalecer la asistencia jurídica para las personas mayores, entre ellas la Ley de Asistencia Jurídica, el Programa Nacional de Acción para las Personas Mayores para el periodo 2021-2030 y el Plan de Implementación de Políticas de Asistencia Jurídica para las Personas Mayores para el periodo 2022-2030.

Trabajadores de asistencia jurídica distribuyen folletos que promueven la asistencia legal para personas mayores. Foto: Ninh Chinh
Según el Departamento de Difusión Jurídica, Educación y Asistencia Jurídica ( Ministerio de Justicia ), en el período 2022-2025, la asistencia jurídica para personas mayores obtuvo muchos resultados positivos. Los centros de asistencia jurídica estatales de todo el país tramitaron un total de 4.639 casos de personas mayores con dificultades económicas.
De estos, la participación en litigios representó el mayor número, con 2.582 casos; la asesoría jurídica alcanzó los 1.959 casos; y la representación fuera de litigios totalizó 98 casos. Los casos se referían principalmente a asuntos civiles, penales, de derecho de familia, disputas territoriales, herencias, política social y quejas administrativas. La mayoría de los casos fueron calificados como de buena o alta calidad; cabe destacar que no hubo quejas respecto a la calidad de la asistencia jurídica prestada.
Las iniciativas de comunicación sobre asistencia jurídica se han identificado como una de las soluciones clave para ayudar a las personas mayores a adquirir conocimientos jurídicos, comprender su derecho a recibir asistencia jurídica y buscar apoyo de forma proactiva cuando lo necesiten. A lo largo de los años, el Ministerio de Justicia, junto con otros ministerios, sectores y localidades, ha implementado diversos métodos de comunicación adaptados a las características de las personas mayores y a las condiciones específicas de cada zona.
En el entorno digital y en los medios de comunicación, se publica periódicamente información sobre el derecho a la asistencia jurídica, los beneficiarios elegibles y las direcciones de los centros de asistencia jurídica estatales en el Portal Nacional de Educación y Difusión Jurídica, el sitio web de Asistencia Jurídica de Vietnam, etc. Además, se emiten numerosos reportajes, programas de comunicación jurídica, dramas judiciales y estudios prácticos de casos legales en la Voz de Vietnam (VOV), la Televisión de Vietnam (VTV) y las emisoras de radio locales para facilitar el acceso, la comprensión y la aplicación de esta información a la población.
A nivel local, se siguen haciendo hincapié en la comunicación directa mediante la distribución de folletos y guías legales, la instalación de paneles informativos y buzones de asistencia jurídica en las oficinas de los Comités Populares, centros culturales y centros comunitarios de las comunas. Se organizan periódicamente jornadas de divulgación y sesiones móviles de asesoramiento jurídico en zonas remotas, regiones con minorías étnicas y áreas donde las personas mayores aún tienen dificultades para acceder a información jurídica y servicios públicos.
Eliminar los obstáculos al acceso a la justicia
Si bien la asistencia jurídica para las personas mayores ha logrado muchos resultados positivos, el proceso de implementación en la práctica aún enfrenta numerosas dificultades y limitaciones.
Según los expertos, en algunas localidades, la educación y la difusión de información jurídica aún se integran en otros programas y no han desarrollado contenidos específicos adaptados a las personas mayores. Los métodos de transmisión de información a veces son excesivamente teóricos, emplean numerosos términos legales difíciles de comprender y no se ajustan del todo a las características psicológicas ni a la capacidad de procesamiento de información de las personas mayores, especialmente las que viven en zonas remotas y pertenecen a comunidades de minorías étnicas.
Otra dificultad importante es la barrera psicológica que enfrentan las propias personas mayores. Muchas aún temen las repercusiones legales, les preocupa el impacto en las relaciones familiares o la dependencia económica, y por lo tanto optan por guardar silencio y aceptar las desventajas en lugar de buscar asistencia legal de forma proactiva. En realidad, muchas personas mayores cuyos derechos de propiedad, tierras o herencia son vulnerados, o que sufren violencia doméstica, no denuncian los incidentes ni buscan ayuda por temor a generar más conflictos familiares.
Si bien el equipo de asistencia jurídica cuenta con experiencia profesional, aún faltan programas de capacitación en profundidad sobre habilidades para trabajar con personas mayores. Además, la financiación para actividades de comunicación móvil, encuestas sobre necesidades reales, desarrollo de materiales especializados u organización de capacitación en profundidad a nivel comunitario no satisface las necesidades prácticas.
Para garantizar que las personas mayores tengan un acceso más equitativo, efectivo y sustancial a la justicia, según el Departamento de Difusión Jurídica, Educación y Asistencia Legal, es necesaria una reforma profunda de los métodos de comunicación jurídica, con especial atención a este colectivo. El contenido de la comunicación debe ser conciso, fácil de entender y pertinente a la vida real, priorizando situaciones específicas relacionadas con la tierra, la herencia, las políticas, la prevención del fraude y la violencia doméstica.
Además de implementar plataformas digitales, es necesario fortalecer los métodos de comunicación directa en áreas residenciales, clubes de adultos mayores, centros de salud, centros culturales e instituciones de bienestar social para facilitar el acceso a la atención a las personas mayores. Asimismo, se debe priorizar la capacitación y el desarrollo integral de asistentes legales, abogados, mediadores y funcionarios comunitarios en habilidades para trabajar con este colectivo. Además de conocimientos jurídicos, este equipo debe contar con habilidades en asesoramiento psicológico y apoyo en casos de violencia, fraude o vulneración de derechos.
Otra solución crucial es mejorar el mecanismo de coordinación intersectorial entre las organizaciones de asistencia jurídica y la Asociación de Personas Mayores, los organismos fiscales, las autoridades locales, los centros de salud y las organizaciones sociales. Establecer un mecanismo para el intercambio de información, la detección temprana y el apoyo oportuno contribuirá a reducir el número de personas mayores que son ignoradas o desconocen cómo acceder a los servicios de asistencia jurídica.
Lo más importante es que la asistencia jurídica para las personas mayores no debe considerarse únicamente como una simple actividad de apoyo legal, sino también como una solución para garantizar la seguridad social en el contexto del rápido envejecimiento de la población de Vietnam.
Fuente: https://daibieunhandan.vn/la-chan-tro-giup-phap-ly-10417867.html
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