En medio del aumento de casos de gripe, recientemente se registró el fallecimiento de un niño a causa de la tos ferina. ¿Cómo se puede reconocer si un niño tiene tos ferina?
Los niños deben vacunarse para prevenir enfermedades - Foto: DUYEN PHAN
La tos ferina es una infección respiratoria causada por la bacteria Bordetella pertussis. Se caracteriza por ataques de tos intensos, prolongados y difíciles de controlar. La tos en la tos ferina no solo se debe a la bacteria, sino también a las toxinas que produce.
La toxina de la tos ferina daña las vías respiratorias e irrita el sistema nervioso, lo que provoca que el paciente tosa de forma violenta y persistente, a menudo terminando con un silbido similar al canto de un gallo.
Este característico silbido se produce debido a la constricción e inflamación de las vías respiratorias, que las estrechan. Cuando el paciente intenta inhalar después de toser, el aire se fuerza a través de esta zona estrechada, creando un gorgoteo similar al canto de una gallina.
Además del característico silbido al respirar, la tos ferina también presenta otros síntomas, como ataques de tos intensos e incontrolables, que ocurren de 15 a 20 veces seguidas y disminuyen gradualmente con el tiempo. El esputo expectorado es transparente, pegajoso y blanco como la clara de huevo.
Los ataques de tos prolongados de la tos ferina pueden causar graves daños, especialmente en bebés y niños pequeños. Cada ataque de tos puede durar desde 30 segundos hasta más de un minuto, durante el cual el paciente tose continuamente, sin poder respirar suficiente oxígeno, lo que provoca agotamiento.
La falta de oxígeno al toser puede provocar que los niños se pongan azules, sufran convulsiones o dejen de respirar temporalmente. Tan solo unos minutos de privación de oxígeno pueden causar daño cerebral irreversible, especialmente en niños menores de 3 años.
Para detectar la tos ferina a tiempo, las personas pueden fiarse de dos señales sencillas.
En primer lugar, si su hijo tiene una tos persistente durante más de 7 días sin fiebre alta y la tos no mejora a pesar de tomar medicamentos para la tos, los padres deben llevar al niño al médico para obtener un diagnóstico preciso.
En segundo lugar, observe y escuche la tos. Si el niño tose en ráfagas largas y prolongadas, se pone azul, vomita o emite un silbido después de toser, se debe sospechar inmediatamente de tos ferina.
La tos ferina es una peligrosa infección respiratoria, por lo que los padres deben prestar atención a la prevención. La vacunación es una medida preventiva importante y eficaz.
Fuente: https://tuoitre.vn/lam-sao-nhan-biet-som-benh-ho-ga-202502190804408.htm






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